Elízabeth Romero y ACAN-EFE
Miles de católicos de Managua participaron en el viacrucis que inició esta mañana frente al colegio Teresiano, acompañando a la imagen de la Sangre de Cristo.
No se registraron hechos de violencia o accidentes durante el recorrido.
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Al iniciar en la primera estación, monseñor Leopoldo Brenes pidió unirse a las intenciones del papa Francisco y dijo que el acto penitencial que hoy realizan los católicos recuerda cómo «Cristo en la cruz donó su sangre y entregó su último suspiro para que tengamos vida en abundancia»
Al transcurrir la primera hora de la procesión de penitencia, se empezó a apreciar la fatiga entre los promesantes y penitentes. Junto a monseñor Brenes, caminaba en esta peregrinación monseñor Silvio Báez y el nuncio Fortunatus Nwachukwu.
En este acto religioso, muchos de los participantes pagaron promesas ya sea caminando descalzos a lo largo del viacrucis o vestidos imitando al Nazareno. Entre los feligreses destacaban niños vestidos de ángeles, algunos adultos que recorrieron el trayecto de rodillas, pagando promesas, y otros que leyeron pasajes bíblicos en cada una de las estaciones del viacrucis, que representan la pasión y muerte de Cristo.
Además, algunas personas obsequiaron agua, alimentos y estampas con la imagen de Cristo a los feligreses que acudieron a la procesión.
Cuando los penitentes y demás asistentes del viacrucis llegaron a las cercanías de Metrocentro, entre rezos y cantos meditaron en la pasión de Jesús y tras pasar la décima estación de este recorrido, los participantes y los líderes religiosos, pidieron por los encarcelados, huérfanos, enfermos, servidores públicos, entre otros.
Al mediodía de hoy, la imagen de la Sangre de Cristo ingresó a la Catedral, donde monseñor Brenes rezó la XIV estación y pidió por los enfermos al finalizar el viacrucis.
Agentes de la Policía nicaragüense y voluntarios de los bomberos y la Cruz Roja resguardaron la seguridad y el orden en la multitudinaria procesión.







