William Aragón Rodríguez
17 familias campesinas son dueñas de pequeñas fincas en el área del Cañón.
9,000 a 11,000 visitantes nacionales y extranjeros llegan cada año al Cañón.
[/doap_box][doap_box title=»Otros servicios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
En el territorio viven dueños de pequeñas fincas los que cuidan, manejan y protegen el área. Los mismos comunitarios son guías turísticos que cuentan con viviendas para hospedar turistas. También ofrecen comidas típicas del lugar.
El costo de un guía es de 10, 15 y hasta 25 dólares por visitante, esto le da seguridad al turista porque podría ser muy peligroso aventurarse por cuenta propia a conocer el lugar.
[/doap_box]
A tan solo 14 kilómetros al oeste de la ciudad de Somoto, cabecera de Madriz, se ubica el famoso Cañón, declarado parque nacional. Cristalinas aguas en pozas profundas, largas murallas de piedras volcánicas que se alzan hasta 200 metros de altura, exóticas plantas silvestres que crecen de forma natural como el sauce, son parte del escenario natural de la zona.
El Cañón de Somoto ofrece un turismo de aventura. Se pueden recorrer a pie los diversos senderos o escalar los enormes cerros, también se puede recorrer la zona en burro y caballo y viajar en lanchas de remo o neumáticos.
Hank Hankenverque, holandés, y Dagma Baen, alemana, contaron que salieron de madrugada a bordo de un bus expreso desde Managua y recorrieron 216 kilómetros para llegar a la ciudad de Somoto, y de ahí enrumbarse al famoso lugar.
“La impresión que me llevo de este lugar es que es fascinante la aventura vivida y lo he plasmado con mi cámara fotográfica, y ya mis amigos están admirados del Cañón”, dijo Dagma Baen.
Alemanes, holandeses, españoles, japoneses y estadounidenses están entre los más de 160 extranjeros que en los últimos 15 días han llegado a visitar la zona del Cañón.
En la entrada a esta zona turística hay un puesto de control en donde todos los visitantes deben registrarse. También hay seguridad policial y salvavidas de Cruz Roja.
PROHÍBEN CACERÍA
En el área está prohibida la cacería de animales silvestres, realizar quemas o encender fogatas, esto para evitar incendios que destruyan plantas o animales como garrobos, tigrillos, conejos, entre otros. También está prohibida la pesca.
La comuna somoteña asignó a Franklin Javier Padilla Guillén como guardaparque del Cañón de Somoto. “Mi trabajo es recorrer a diario todo el lugar y vigilar que no se causen daños ambientales ni a la fauna o al manto acuífero de la zona, claro está que con el apoyo de los campesinos del área”, dijo.
En el Cañón existen muchas cuevas en donde hay murciélagos que producen excremento que es aprovechado por lugareños como abono orgánico en el cultivo de granos básicos.
“Nuestro trabajo es cuidar el Cañón, de que los visitantes no realicen cacerías de animales silvestres, despalen las áreas verdes, contaminen el agua y extraigan algunos materiales del sitio como las piedras cuarzo”, dijo Padilla.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A