Javier Poveda
Conocemos a la B12 como una vitamina necesaria, indispensable para mejorar la condición de nuestro cerebro. Pero ¿de qué alimentos podemos obtenerla? Las únicas fuentes de vitamina B12 son los alimentos de origen animal, especialmente las carnes, los productos lácteos y el hígado.
Según un artículo de salud que publica la revista mexicana Muy Interesante, la B12 está presente también en vegetales pero de una forma escasa. Y como si fuera poco la vitamina procede de “restos de bacterias que los contaminan de forma natural, ya sea durante el almacenamiento o el procesamiento”.
El artículo establece que “los vegetarianos que no consumen suplementos de vitamina B12 sufren déficit importante a largo plazo, que puede afectar a su salud. En concreto, un 92 % de los veganos o vegetarianos estrictos padecen esta deficiencia. También existe el riesgo de desarrollar deficiencia de vitamina B12 en caso de enfermedad gástrica o del intestino que dificulte la absorción de la vitamina”.
La vitamina B12 es esencial para el funcionamiento normal de todas las células, especialmente el de la médula ósea y el sistema nervioso. El déficit de vitamina B12 no se debe tomar a broma, ya que produce anemia perniciosa y alteraciones neurológicas que pueden ser irreversibles, concluye la publicación.