Brasilia/EFE
La céntrica Explanada de los Ministerios, donde se concentran todos los edificios del poder público en Brasilia, y emblemáticos monumentos nacionales, como el Cristo Redentor del cerro Corcovado de Río de Janeiro, quedaron a oscuras a las 20.30 hora local (23.30 GMT), para permanecer así durante sesenta minutos.
La iniciativa también fue seguida en centros comerciales y otros establecimientos de un centenar de ciudades en las, según informaron medios locales, también fueron apagadas las luces en numerosos domicilios que se plegaron en forma voluntaria.
Además de Brasilia y Río de Janeiro, adhirieron a la propuesta del WWF otras importantes ciudades de Brasil, como Sao Paulo, Belo Horizonte, Natal, Curitiba, Fortaleza, Goiania y Florianópolis.
La representante de WWF en el país, Regina Cavini, declaró a periodistas en Brasilia que «aunque una hora a oscuras no basta para acelerar los cambios que necesita el planeta, sí lleva a que las sociedades reflexionen sobre sus hábitos de consumo».