DUBLÍN/AFP
La Unión Europea insistía este sábado en la necesidad de encontrar una solución política rápida que ponga fin a la matanza en Siria, en un momento en que el colapso del gobierno de Líbano despertó nuevos temores a un contagio regional del conflicto.
Tras dos días de reuniones de los ministros de Relaciones Exteriores de la UE, en las que Gran Bretaña y Francia no lograron el apoyo de sus socios para armar a los rebeldes, la jefa de la Política Exterior del bloque, Catherine Ashton, destacó la responsabilidad de llegar a un acuerdo político.
El influyente canciller sueco, Carl Bildt, aseguró que proporcionar armas a los insurgentes sirios, como sugirieron Londres y París, solo avivaría el conflicto y socavaría los esfuerzos para alcanzar una solución negociada.
«Tenemos que intentar dar una nueva oportunidad a la solución política», dijo Ashton, incluyendo nuevo apoyo económico y político a la oposición y una mayor presión al régimen del presidente Bashar al Asad para que negocie.
«No puedo expresar la urgencia que tenemos en Siria y en los países vecinos», dijo en una rueda de prensa después de que el gobierno de Líbano cayera por las divisiones que dos años de guerra civil en su frontera ocasionaron.
El debate sobre la posibilidad de levantar el embargo de la UE para proporcionar armas, incluidos misiles tierra-aire y otro armamento pesado, a los rebeldes coparon las conversaciones de los cancilleres de la UE en Dublín.
De cara al próximo 31 de mayo, la UE debe alcanzar un acuerdo que renueve el paquete de sanciones de gran alcance del bloque contra el régimen de Asad, que incluye un embargo que pronto cumplirá dos años. Si no es aprobado de manera unánime por los 27 expirará.
Los ministros tienen previsto reunirse al menos dos veces antes de esa fecha. Sin embargo, no hay muchos partidarios de secundar la postura de Gran Bretaña y Francia.
«Creo que entre los ministros de Relaciones Exteriores existe la determinación de que solo a través de una solución política podremos poner fin a la matanza en Siria, dijo Bildt.