El presidente Barack Obama manifestó ayer en Jordania su temor de que “Siria se convierta en un paraíso de extremistas”, y destacó la necesidad de tener una “oposición cohesionada”.
El conflicto sirio fue el principal tema de conversación con el rey Abdalá II, quien se comprometió a mantener abierta la frontera con Siria, aunque indicó que el número de refugiados podría duplicarse a finales de 2013.
Obama terminó ayer su visita por Oriente Medio que inició en Israel y siguió en Palestina.
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