Judith Flores
Corresponsal/Miami
“Ya es tiempo, después de 13 años en la cárcel. No será en dos meses –obtener el perdón-, podría ser en un período de seis meses o un año, y de ser así, sería rápido”, declaró el abogado Irving González, que junto a la abogada Lizette Sierra, conforman el equipo legal que ha decidido donar su tiempo y sus conocimientos para gestionar la libertad del matrimonio de Ricardo y Josefa Dávila, ambos condenados por abuso infantil contra su hijo, en el 2001.
Una de las principales motivaciones que González tiene para ayudar en el caso es que piensa que aunque no es justificable la acción cometida por los Dávila, considera que la sentencia también fue “un poco severa”, además, dice que la acción de perdón del hijo a sus padres, le tocó el corazón.
“La sentencia contra ellos fue un poco severa para lo que sucedió, no es estarlos disculpando por lo que hicieron, le dije a Ricardo (hijo) que le ayudaría y la abogada -Sierra- también se sumó en este esfuerzo”.
Entre tanto, la abogada Sierra cree que es viable la libertad de los esposos Dávila, en base a las condiciones existentes en el caso, contempladas en la ley, un recurso que permite la solicitud de perdón y la evaluación del caso por parte de las autoridades.
“Tenemos que demostrar las condiciones excepcionales de la madre porque ella no es elegible para recibir el beneficio del perdón, vamos a exponer la enfermedad que ella padece y presentar el récord médico. En el caso de –Ricardo- si es elegible”, aseguró Sierra.
Ricardo y Josefa Dávila, enfrentan cadena perpetua y 84 años de prisión, respectivamente. De acuerdo a las leyes de la Florida, para que un reo sea considerado para el beneficio del perdón, debe haber cumplido un tercio o la mitad de la sentencia impuesta, mientras que en el caso del condenado a cadena perpetua, la ley establece un cumplimiento mínimo de 12.5 años de cárcel. En ambos casos puede ser considerada la circunstancia extrema.
Josefa Dávila, no cumple con el tercio de su sentencia, pero en su caso el perdón será solicitado legalmente vía circunstancia extrema debido a que desde el 2010, batalla contra un cáncer.
El hijo y principal víctima del matrimonio, Ricardo Dávila Macanche, solicitó el perdón para sus padres ante el gobernador de la Florida, Rick Scott. El joven, hoy con 23 años, se reunió con Thomas Winokur, asesor legal del gobernador. Para González, ese encuentro es una buena señal.
“El señor Winokur, dijo que quieren ver el caso. Creo que las autoridades piensan que la sentencia fue severa, creen que paso en respuesta a lo que estaba pasando en ese momento en el Sur de la Florida, que recién se había aprobado La ley Nacara, que entraba en vigor y legalizaba a todas las personas que estaban sin estatus hasta ese momento, y lamentable como existe la xenofobia los agarraron a ellos como ejemplo -escarmiento-”.
SERÍAN DEPORTADOS
Una vez aprobado el perdón para los esposos Dávila, el experto asegura que no existe probabilidad que hagan vida en Estados Unidos.
«Ellos van a ser deportados debido a que el delito por el que cumplen condena es una felonía con agravantes. Tendrían que abandonar el país inmediatamente de su libertad. Nunca más van a tocar suelo americano, si ellos quisieran hacer un viaje a España y tienen que hacer escala en Miami, tendrían que hacer escala en otro país, porque aquí no les permitirán poner un pie».
Parte de la estrategia será documentar los aspectos que hacen elegibles a los Dávila, para el beneficio de perdón, «nos vamos a enfocar en el aspecto humano» dijo González.
El caso será abordado por la comisión de clemencia del estado de la Florida, en junio próximo.