Lucydalia Baca Castellón
Consciente de que hasta las cifras de los economistas más optimistas son desalentadoras, porque reflejan que alcanzar el desarrollo es un reto “demasiado grande” para Nicaragua, porque “tenemos un retraso acumulado demasiado grande” y necesitaríamos al menos 17 años para alcanzar la posición que tenía Costa Rica hace algunos años, el abogado José Evenor Taboada Arana, asumió recientemente la presidencia de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).
Por los próximos dos años Taboada guiará la institución dedicada desde su creación en el 2006 al análisis e investigación con el objetivo de contribuir al desarrollo del país, con su fe puesta en que “Nicaragua tiene el potencial necesario” para salir adelante.
“Si nos focalizamos en temas como la educación con un esfuerzo de nación, en donde los temas partidarios y políticos no vengan a dividir, sino que efectivamente haya el compromiso de darle al nicaragüense la herramienta esencial de la educación y que esa herramienta sea con unos valores de los que vivimos y aceptamos los nicaragüenses, esa cima que en este momento parece tan alejada la vamos a remontar rápidamente”, asegura.
¿Qué impacto han tenido las investigaciones de Funides en la solución de los problemas del país?
Es una experiencia mixta. Con algunos de los estudios creemos que la contribución ha sido aprovechada por organismos del Gobierno y la sociedad civil.
Por ejemplo, el análisis sobre los problemas de la educación y algunos elementos que pudieran alterarse para que esa educación mejore en la calidad y sobre todo, alcance a los niños en la situación preescolar y en los primeros años. También el énfasis que hemos puesto a la educación vocacional y la formación técnica, y cómo dentro de la actual estructura presupuestaria hay asuntos tan sensibles como el tema del seis por ciento, que podría permitir utilizar esas capacidades, para desde ahí contribuir con la educación preescolar y primaria o la educación técnica, incluyendo la capacitación de los profesores del sistema público de educación.
También se hizo un estudio concreto, con respecto a como podrían los minifundios y pequeños productores de café aumentar considerablemente la productividad de sus plantaciones y ese trabajo ha sido recogido por las organizaciones del Gobierno que se interesan en precisamente ese tipo de actividades.
En ese sentido, estoy señalando dos estudios que han tenido un efecto de contribución que es lo que queremos nosotros fundamentalmente, contribuir con esas investigaciones y propuestas de solución a la situación de desarrollo del país.
Hay otros que posiblemente van a tener más tiempo. Por ejemplo, el análisis de la situación de la carrera judicial. Desafortunadamente hubo una percepción equivocada del interés que se tenía al hacer ese análisis y siento que el diagnóstico que se hizo y la propuesta de soluciones no tuvieron el mismo campo fértil —al menos en términos aparentes—, que han tenido los dos estudios que mencioné anteriormente. Por eso decía que efectivamente algunos de nuestros estudios sí hemos visto que han contribuido en forma práctica y otros que están ahí y que posiblemente tomará más tiempo para que se reconozcan sus méritos.
Además de investigar, ¿qué otras acciones pueden desarrollar para que el aporte tenga mayor impacto?
Todos los estudios se hacen con la conciencia de que no son estudios académicos, sino estudios enfocados a proponer soluciones prácticas. En ese sentido efectivamente nuestra satisfacción y la medida quizás de nuestro éxito es en la medida en que podamos a través de esas contribuciones lograr mejorías concretas.
Ahora, ¿cómo se hace eso? Lo primero es identificando temas que puedan ser sensibles y útiles, pero también, una vez que se hace el estudio y que se recoge la opinión de la población, discutirlo y crear conciencia. Y eso lo hace la fundación. Cada uno de sus estudios se presenta a la sociedad civil, se lleva a las universidades, se lleva a los departamentos, se discute en esos ambientes, de modo tal que la cantidad de personas que toman conciencia del problema y que conocen que existe solución, se multiplica a nivel nacional.
A partir de ahí, efectivamente, creo que debemos de avanzar en la identificación de aliados estratégicos para que en función de las diferentes áreas que se han analizado logremos aunar esfuerzos de modo tal que ese insumo que damos pueda ser recogido por organizaciones que están trabajando en ese tipo de problemas y puedan contribuir ellos a su ejecución.
Estos procesos toman tiempo. Pero efectivamente coincidimos en que es esencial que estas investigaciones no sean exclusivamente análisis académicos, sino que se implementen. Y que la posibilidad de implementación va a depender de que logremos que puedan ser recibidos y asimilados por los diferentes organismos que están trabajando en esas áreas; y naturalmente la posibilidad de que el Gobierno los asuma también y se beneficie, porque aquí el espíritu repito, es el desarrollo económico y social de Nicaragua.
Insisto, ¿qué otro tipo de actividades podrían realizar en pro del desarrollo?
Junto al tema de la identificación de las necesidades y sus posibles soluciones, multiplicar las alianzas y coordinar esfuerzos con otros Organismos No Gubernamentales y con el mismo Gobierno, pueden ser medidas importantes para potencializar nuestros objetivos. En ese sentido, estamos abiertos y buscamos activamente relacionarnos con otras entidades cuyo compromiso sea también el desarrollo de Nicaragua.
¿Han logrado concretar alianzas con instituciones gubernamentales para llevar a la práctica sus propuestas?
En este momento las acciones han estado encaminadas a una invitación a la participación en todas estas investigaciones, una invitación a la participación en las actividades de difusión y de aporte y hemos estado también en el tema de reuniones con la posibilidad de encontrar temas de coincidencia en que nuestra contribución pueda ayudar al bien común.
Luego del plan de reconversión cafetalero, ¿planean continuar escudriñando la problemática de otras áreas del agro?
Estamos interesados en continuar haciendo estos aportes y para eso se trata de identificar sectores relacionados con esas diferentes actividades que puedan estar interesados en el tema de financiar esos estudios. La fundación depende del apoyo del sector privado y de las instituciones internacionales amigas.
En ese sentido, la posibilidad de hacer esos estudios depende de que encontremos donantes dispuestos a apoyarnos para que esto puede ser realidad. Y en ese sentido el café no debe de ser ni va a ser la única incursión nuestra en ese campo. Sino que como el café, vamos a seguir buscando oportunidades de investigación y de propuestas prácticas, que vayan por su impacto a nivel nacional a hacer una contribución al desarrollo del país.
¿Qué otras áreas del sector productivo les interesaría investigar?
Por ejemplo tenemos el tema de la ganadería, el de las hortalizas, el de productos tradicionales, como el cacao, que han perdido la beligerancia que podrían tener. En fin, precisamente esa realidad agrícola y ganadera del país da oportunidades amplísimas para poder identificar temas que, por la cantidad de personas que dependen de ella y por su impacto en la economía, sean áreas que sí se priorizan pueden empezar a tener, a la brevedad, un impacto en la situación económica y la vida de esas personas.
¿Qué otras áreas planea priorizar durante su gestión?
Bueno, una de las actividades importantes que hemos venido desarrollando es la identificación de problemas y la propuesta de soluciones. En ese sentido el esfuerzo que se está haciendo es identificar precisamente dónde están los principales cuellos de botella o las necesidades más importantes que el país tiene y en dónde una focalización de los esfuerzos podría dar el mayor rédito a corto plazo.
Sabemos que se ha hecho muchísimo avance, por ejemplo, en el tema de infraestructura de carreteras y muchísimo esfuerzo en llevar la electrificación rural a las regiones más apartadas y el espíritu nuestro es realmente analizar esos esfuerzos e identificar otros posibles campos en donde, por ejemplo, el tema de la infraestructura sea en este momento un factor crítico.
Se ha señalado por ejemplo la falta de acceso adecuado a los mercados internacionales por la deficiencia de nuestros puertos. Creo que una contribución podría ser precisamente el retomar esos análisis y en definitiva, identificar de nuevo qué temas de infraestructura es importante priorizar y hacer ese aporte a la sociedad nicaragüense.
En el campo institucional, por ejemplo estamos convencidos de que las posibilidades de crecimiento acelerado de Nicaragua dependen en gran medida de un fortalecimiento institucional. Y en ese sentido se han venido haciendo estudios y se van a continuar haciendo estudios y propuestas de solución, para temas tan delicados como el del poder judicial y otros, desde la perspectiva de desarrollo social y económico para Nicaragua.
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