La gran misa

La solemnidad santa de la semana que viene, requiere endulzar espiritualmente al universo receptor con notas que musicalmente lo compaginen con las efemérides en las cuales —excepción hecha del paganismo— el amor se concentra en los templos inundados de fe.

JOAQUÍN ABSALÓN PASTORA

La solemnidad santa de la semana que viene, requiere endulzar espiritualmente al universo receptor con notas que musicalmente lo compaginen con las efemérides en las cuales —excepción hecha del paganismo— el amor se concentra en los templos inundados de fe.

De ahí que la asociación con la música religiosa ejerza un efecto de alegría vivificante en los contrastes anímicos que dan la crucifixión y la resurrección. Prolífico es su repertorio en todas las etapas de la humanidad: desde el ayer hasta el hoy recreado. Donde tantos impulsos tuvo de modulación evolutiva en las formas sin alteración en el fondo sagrado, fue en las misas de la era barroca en que mostrando independencia de la capella, emergieron principalmente los italianos y los alemanes. De estos fueron ejemplos —dos pero son muchos— Bach y Handel. De Juan Sebastián sobresalen las cantatas y las misas por constituir un mundo musical emancipado que se da a partir de la natividad con estaciones en Pascua y Pentecostés, la esperanza del adviento, el tiempo para la contrición, los domingos que van colgando sus guirnaldas litúrgicas en formas diversas. Lo artístico y lo devoto se incumben. Ahí están: el Kyrie, gloria, credo, sanctus, credo y agnus dei, con un audaz cromatismo en el que el credo lo introduce el recitativo de la antigua melodía gregoriana en fugato para poner un modelo de los muchos en la relación entre lo viejo y lo nuevo.

El punto culminante de “La Gran Misa” es el crucifixus. Es impresionante comprobar el ambiente que le pone Bach, apto para Viernes Santo. El clima de una marcha fúnebre. La obra está hecha para complacer todos los temperamentos del inmortal proceso. Es altamente propicia para tenerla como la opción preferencial en los aires santos que están por venir.

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