Elízabeth Romero
El procurador de facto Omar Cabezas aseguró ayer que hay sectores interesados en la derogación de la Ley 779, por lo que esa institución cerró filas alrededor de todo intento para derogar dicha normativa.
Además esa institución respaldó a la presidenta de facto de la Corte Suprema de Justicia, Alba Luz Ramos, quien la semana pasada también se refirió a que incluso a lo interno del poder judicial hay sectores que están en desacuerdo con la ley que protege a las mujeres.
La procuradora especial de la Mujer, Deborah Grandison, señaló que existen tres recursos por inconstitucionalidad introducidos en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) contra la ley.
Un motivo es que la ley no permite la mediación a lo que estaban acostumbrados los abogados. Otro señalamiento que hacen a la ley es de que en casos de violencia contra la mujer quien sale del hogar es el hombre y no la mujer, aunque el hombre aparezca como propietario de la casa.
La procuradora indicó que hay una buena cantidad de casos de femicidios que fueron cometidos en los últimos años después de una mediación, por lo que según la ley, se vio “una necesidad” de prohibir la mediación en los procesos sobre casos de violencia, dado que hay una desigualdad de poder “y las mujeres así no están en condición de negociar”.
“Yo entiendo que para los abogados hacer mediaciones era más fácil que llevar todo un proceso y su preocupación de que no exista mediación en la ley no es por preservar la familia, ni por los derechos de la mujer, sino que es meramente económico”, dijo Grandison.
“No vamos a permitir que las mujeres sean las que salgan a medianoche a la calle y queden a la intemperie y que el hombre se quede en la casa”, dijo.
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