Elízabeth Romero
Como “una perversión de la Seguridad Social” califica el abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Carlos Guadamuz, la trascendencia de las posibles reformas a la Ley de Seguridad Social en el país, que extiende la edad y las cuotas de cotización para que un trabajador pueda jubilarse.
Guadamuz considera que de ser cierto que ya existe un consenso entre las partes que involucran estas reformas, como denunció el diputado Eliseo Núñez, se estaría “desnaturalizando la esencia de la Seguridad Social” que surgió para beneficiar al trabajador y a la familia.
Aunque ayer el asesor económico presidencial, Bayardo Arce Castaño, lo negó. “Vi a este diputado que parece que amaneció trastornado”, fue la primera reacción de Arce.
1,750 semanas es el techo que será establecido para la jubilación, de implementarse la propuesta, según Núñez y el jubilado recibirá una pensión proporcional a las semanas alcanzadas.
65 años es la edad que plantea la propuesta de reformas en la Ley de seguridad social para que el trabajador se jubile en el país.
62 años es aparentemente la vida útil de un trabajador y extenderla les estarían violentando sus derechos, dice Álvaro Leiva Sánchez.
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“Te puedo asegurar de manera absoluta, total, incontrovertible, que no hay ninguna negociación todavía. El Gobierno no se ha sentado a hablar ni con empresarios ni con sindicatos lo del Seguro. No está en nuestra agenda de ahorita”, sostuvo Arce.
Sin embargo, tanto Guadamuz como el dirigente de la Federación de Trabajadores del Servicio Público (Fedetrasep), Álvaro Leiva Sánchez, coinciden en que la juventud actual es la más perjudicada con cualquier tipo de reformas.
De llevarse a cabo las reformas al Seguro Social, estarían convirtiendo a las nuevas generaciones “en una juventud esclavizada”, estimó Leiva Sánchez.
Guadamuz le recordó al gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega que en materia de derecho internacional, como la Convención Americana de Derechos Humanos, está prohibido legislar para retroceder cuando ha habido avances en materia de derechos adquiridos.
“Sería un caos para nuevas generaciones”, refirió el dirigente de Fedetrasep. Tras apuntar: “Nosotros no queremos para nuestro país una Seguridad Social que vaya a ser efectiva hasta que ya los ciudadanos estén en una tumba, hasta que los ciudadanos no tengan la posibilidad de recibir el resultado de un ahorro laboral que vinieron haciendo desde su vida activa laboral a través del pago del seguro social”.
“Queremos una ley de Seguridad Social que permita garantizarle a la clase trabajadora nicaragüense tener acceso a una Seguridad Social pronta, en un momento y dentro de los rangos de la vida útil del ser humano”, demandó Leiva Sánchez.
A criterio del abogado del Cenidh, lo que ocurrirá con la Seguridad Social en el país no es una reforma sino “es una medida simplista” para obtener más cantidad de dinero, que representa además que “las próximas generaciones van a tener prohibido el derecho a la Seguridad Social”, y que será considerado “un lujo”.
Guadamuz expresó que así como están las cosas actualmente, esos 65 años de los que hablan para la jubilación se pueden convertir en 70, pues son cientos de personas que acuden al Cenidh en demanda de que les otorguen la jubilación pues muchas veces en esa institución vuelven el proceso tardío.
Al año el Cenidh recibe entre 600 y 800 denuncias de adultos mayores porque no reciben su pensión.
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