WENDY ÁLVAREZ HIDALGO Y CARLA TORRES
La compra del Hospital Central de Managua por parte del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) ha generado incertidumbre entre los pocos empresarios que todavía están tienen clínicas previsionales. La inquietud se fundamenta en el temor que existe de que el Seguro Social asigne de oficio a los trabajadores en sus clínicas estatales, en detrimento de los centros previsionales privados.
El vicepresidente de la Cámara Nicaragüense de la Salud, Marcial Osmán Ríos Lovo, sostuvo que el problema es que el INSS podría representar una competencia desleal y esto está frenando mayor inversión en las clínicas privadas.
Ríos, quien aclaró que hablaba a título personal, señaló que “el Seguro Social sería juez y parte porque las adquisiciones de estas empresas médicas ponen a las empresas privadas en una situación difícil”.
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Es por eso que esta cámara intentará en los próximos días buscar un acercamiento con el Gobierno para que les explique “qué es lo que pasa (con estas compras del INSS), porque las empresas privadas están un poquito bloqueadas de invertir en nueva infraestructura, en nuevos equipos, porque sienten el temor de que no tienen un futuro muy amplio, sino sombrío”, afirmó Ríos.
El también director y presidente de la clínica Asistencia Médica de Occidente (Amocsa) advirtió la intención desmedida del INSS de ir comprando los centros médicos previsionales y señaló que esto puede deteriorar la calidad de atención de los pacientes.
Como muestra de este interés, Ríos mencionó que apenas nueve empresas del universo total de clínicas previsionales que existen en el país ahora están en manos de privados, el resto está bajo el dominio del INSS.
Al ser el Seguro “juez y parte” de las clínicas médicas, el INSS podría asignarle cuota de asegurados a sus propias clínicas. Basado en su experiencia y estimaciones, Ríos cree que el Hospital Central de Managua está valorado en unos nueve millones de dólares, fondo que debió haber desembolsado el INSS.
Además de este centro médico, el INSS también compró recientemente el hospital Cruz Azul. Según el Anuario Estadístico 2011 del INSS, de un universo de 596,328 asegurados, las clínicas médicas previsionales privadas atendieron al 69 por ciento de la población. Una de ellas, Cruz Azul ahora en manos del Seguro Social, atendió al diez por ciento de los asegurados.
Las clínicas previsionales del Ministerio de Salud y el INSS atienden aproximadamente al 31 por ciento de los asegurados.
Jorge Toledo, experto en Seguridad Social, advirtió que el riesgo de crear este monopolio es que al final ocurra lo que ha pasado con los negocios de Albanisa: se adquieren en nombre del Estado y con recursos propios y terminan como negocios privados de terceros.
El servicio de las clínicas previsionales está desde 1993, cuando el INSS otorgó permiso a los derecho-habientes a través de “contratación de terceras personas”. En un primer momento se crearon 51 clínicas médicas previsionales; actualmente quedan pocas: Hospital Harmin en Carazo, en occidente: Amocsa, La Consulta y La Sacuanjoche; Santa Fe en Matagalpa y los hospitales Salud Integral, Sumédico, Bautista, Militar y Monte España, en Managua.
El INSS ha adquirido Cruz Azul, La Fraternidad, Médicos Unidos, Hospital Central Managua, Bemenic en León, La Popular, Sermesa, 2001, La Salud en León y Masaya, Sirvisa en Masaya, Polimesa en León, entre otras clínicas pequeñas.
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