Wendy Álvarez Hidalgo
Los productores de arroz están sofocados y desanimados. Y no precisamente por las altas temperaturas propias del verano, sino por los altos costos que implica ahora producir un quintal de arroz, superando incluso el precio final que pagan los comerciantes. Esta situación mantiene en vilo al sector y amenaza con hacer retroceder los esfuerzos del país en su lucha por elevar la producción para satisfacer la demanda de consumo.
Y aunque en el ciclo productivo 2012-2013, los agricultores elevaron en seis por ciento el área de siembra de arroz de riego (32 mil manzanas en total), lo cierto es que están haciendo “esfuerzos monumentales” para soportar los incrementos en los costos.
En el ciclo productivo anterior, cultivar un manzana de arroz de riego implicaba desembolsos de 1,400 dólares y ahora se debe invertir 1,600 dólares. Esta situación, según el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar), Danilo Cortés, tiene desanimados a los productores y de ahí el desinterés de avanzar con mayor fuerza en la siembra de las 30 mil manzanas adicionales que se necesitan para cubrir el déficit del grano.
Nicaragua consume cada año más de siete millones de quintales de arroz, pero solo produce 5.8 millones, según estimaciones de Anar. En los últimos años el sector había venido dando saltos en la producción, pero este esfuerzo se ha visto amenazado por los incrementos en el diesel, insumos agrícolas y energía.
Cortés estima que se necesitan unos 45 millones de dólares para cultivar esas 30 mil manzanas adicionales requeridas.
“Hay que invertir un montón de plata, no hay seguridad, está subiendo el precio de la energía, el precio del diesel nos tiene locos, el precio del arroz que comprás en el supermercado no sube, el Gobierno no deja que suba. Entonces estar sembrando para que te vean sembrar y no ganar no tiene sentido”, afirma el directivo de Anar.
Si bien el precio del diesel ha bajado centavos en las últimas dos semanas, lo cierto es que recientemente ha llegado a superar los 30 córdobas por litro.
Esta semana, según datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), el litro se cotiza en 28.45 córdobas.
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[/doap_box][doap_box title=»Impulso a la producción de semilla» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
También están impulsando investigaciones en el desarrollo de semilla más resistentes. “Consiste en el desarrollo de nuevos materiales, que se adapten a las condiciones adversas del medioambiente y además tienen la cualidad que permiten incrementar la productividad y mejoran la competitividad del cultivo (menos costos de producción, incremento de la calidad del producto, mejor precio)”, refiere.
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AJUSTES AL PRECIO Y EL FACTOR IMPORTACIONES
El desespero de los arroceros es tal que esta semana se reunieron de emergencia representantes de las cooperativas de productores para pedir al Gobierno que interceda ante las casas comerciales para que le bajen el precio a los insumos agrícolas, o bien que los comerciantes y la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas) les mejoren la paga. ¿Esto implicaría un incremento en el precio final al consumidor? La medida no se descarta.
Róger Rivas, presidente de la cooperativa Augusto C. Sandino, que produce actualmente arroz comercial y semillas, confirmó la angustia que afronta el sector y asegura que otro factor que está incidiendo es la entrada excesiva de arroz procedente del exterior.
Por ejemplo, menciona que generalmente se debe importar el 25 por ciento del consumo nacional de arroz, pero actualmente está entrando un volumen que representa el 60 por ciento de la demanda real del grano. Esto ha limitado los pedidos del producto, que está en competencia con la compra del grano extranjero.
Un factor que en su momento también advirtió el presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Álvaro Fiallos, quien llamó al Gobierno a ordenar las importaciones del arroz, principalmente en temporadas cuando la cosecha nacional empieza a salir.
“Nosotros lo que pedimos es un reajuste porque los costos de producción se han incrementado bastante y los precios del arroz están ahí estancados prácticamente”, apunta.
En promedio a los productores se les está pagando unos 440 córdobas el quintal de arroz, “muy por debajo de nuestros costos. Lo que vamos a pelear es un reajuste para salir mejor y no perder”.
“Están trayendo el arroz en el momento en que nosotros estamos sacando. A veces nos han dicho que es por el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (DR-Cafta), pero no es cierto porque no están trayendo arroz tanto de ese país sino de otros países”, denuncia.
Igual demanda harán los productores asociados en la cooperativa Mario Dávila, que cultivan unas 280 manzanas de arroz, tanto secano como de riego en el Valle de Sébaco, Matagalpa. De riego, por ejemplo, en este ciclo solo sembraron 90 manzanas, 40 menos respecto a la cosecha anterior.
“POCO RENTABLE”
El productor dijo que están “muy preocupados” y pedirán al Gobierno que hable con los proveedores para que les reduzcan los precios a los insumos agrícolas, porque ellos están vendiendo en córdobas, pero están comprando esos productos en dólares.
“Producir arroz se ha vuelto poco rentable. Y para ser rentables se debe sacar un promedio de 120 quintales por manzana, pero ahora no es posible y por eso estamos produciendo entre 85 y 90 quintales”, estima.
Resulta que la crisis del sector se ha empeorado debido al ataque de algunas plagas en el campo. “El arrocillo nos está afectando. También la falta de agua y los altos costos de la energía”, afirma.
Esas condiciones adversas han ocasionado que algunos productores dejen de sembrar en algunos ciclos o bien reduzcan sus áreas, añade.
El director de Anar, Danilo Cortés, asegura que a lo que temen es a los efectos que el cambio climático ya está haciendo en los arrozales debido a que varias presas que alimentan la siembra han bajado sus niveles, debido a la presencia del fenómeno de El Niño, que se encuentra en estado neutro pero que no deja de afectar.
ESFUERZO AMENAZADO
Esta situación amenaza con echar abajo el esfuerzo que incluso el Gobierno está haciendo para reducir el déficit de la producción de arroz versus consumo, en el cual la cooperación internacional estaba inmersa, como la Misión Técnica de la República de China Taiwán.
Más allá de los altos costos, el jefe de la misión taiwanesa, Francisco T. R. Wang, asegura que “la baja productividad y la calidad de la cosecha de arroz son dos aspectos aún pendientes de resolver por los productores arroceros en Nicaragua”.
“Si bien es cierto que ha habido sustanciales avances en estos dos temas, pero aún los esfuerzos son insuficientes”. Muestra de ello, añade, es que hasta la fecha en el país solo un 16 por ciento del total de área sembrada de arroz utiliza semilla mejorada, “el resto resuelve su siembra con semillas de mala calidad, seleccionando lotes de su producción comercial que de acuerdo a su apariencia pueden ser aprovechados como semilla y realizar la próxima siembra”.
En ese sentido, sostiene que la Misión ha venido trabajando en la inyección de tecnología en el sector. “La producción de semilla genética y básica es responsabilidad del Gobierno, no obstante, la Misión Técnica de Taiwán actualmente posee los recursos técnicos, financieros y de capital para generar toda la semilla genética y básica que Nicaragua necesita para realizar la cobertura del total del área sembrada de arroz”, enfatiza.
Actualmente la Misión de Taiwán, en coordinación con el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), ha sembrado 5.5 manzanas para semilla de arroz categorías genética y básica, cuyo costo promedio de producción es de 2,600 dólares por hectárea.
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