Tatyana Luna
Es sabido que todos los días se debe celebrar a la mujer, y es que no solo por ser hoy 8 de marzo se debe reconocer las cualidades y los esfuerzos de estas. Simplemente esa tarea es de todos los días.
La periodista Lucía Pineda Ubau expresa que la mujer es sinónimo de vida, porque gracias a Dios puede concebir a otro ser humano en el vientre. Pero también afirma que es sinónimo de esperanzas cuando en una familia todo se ve oscuro.
Prácticamente “es la mujer la que jala la carreta y toma muchas iniciativas para garantizar los alimentos a los hijos, escuela y formación profesional”, amplía Ubau.
“Somos mamá, hermanas, hijas, amigas. Hemos llegado a nuevos tiempos, donde la mujer ha avanzado al punto de convertirse en presidentas en varios países de Latinoamérica”, expresa la nueva Miss.
También remarca que las mujeres han luchado por puestos laborales y que los más importante es que la mujer nunca se dé por vencida.
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Aunque reconoce que en estos tiempos existen muchísimas desventajas las giran en el entorno laboral y otros como la violencia en la que están sumergidas muchas mujeres.
VENCER RETOS
Por su parte la poeta Marta Leonor González confiesa que actualmente el ser mujer exige retos. Siendo el principal: “Enfrentar la tradición que te impusieron con una educación sexista, excluyente e intolerante”.
Es por eso que la poeta González recomienda que es preciso estar claras por donde hay que caminar, “si por los senderos del atraso que impone callarse cuando tu derecho es pisoteado, violentado o reclamar espacios de participación igualitaria”.
Y según la poeta, lo más sabroso de ser mujer es que no tenemos la presión de demostrar que somos mujeres, contrario al hombre.
También la presentadora de televisión Valeria Sánchez reconoce que las mujeres son fuerza y sensibilidad, tanto que tienen el poder de seducir y convencer. “Somos bendecidas con el don de dar vida. Somos soñadoras y damos todo por amor”, explica Sánchez.
TODO UN PRIVILEGIO
Para la cantante Clara Grun, el ser mujer significa un privilegio. Pero también es sinónimo de paciencia, ternura y amor incondicional.
“De dar sin esperar, porque tenemos el privilegio de ayudar a dar vida, y nos corresponde albergar por nueve meses un nuevo ser, que dependerá de nuestro cuidado para terminar de formarse y luego tener su propia vida”, manifiesta Grun.
Es también, enfrentar cada día la lucha por un espacio en la sociedad asumiendo los distintos roles que les toque desempeñar, ya sea como amas de casa, madres, esposas, profesionales, hijas, hermanas, amigas.
“Pero ante todo, como seres humanos intentando dar siempre lo mejor de nosotras”, enfatiza la cantante.
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