Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La cancillería costarricense propuso a Nicaragua mediante una nota diplomática enviada por el ministro Enrique Castillo, al canciller Samuel Santos; “retomar el proceso iniciado en el año 2002 y entrar de inmediato a negociaciones para la delimitación marítima para formalizar sus límites tanto en el Caribe como en el Océano Pacífico”.
Se “hace necesario que nuestros dos países establezcan los límites marítimos definitivos en aquellas aguas del Mar Caribe donde se traslapan los intereses de ambos estados en el mar territorial, zona contigua, zona económica exclusiva y plataforma continental, todo con arreglo a lo dispuesto por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Lo mismo debe hacerse con los espacios marítimos en el Océano Pacífico”, dice el texto de la nota remitida ayer desde San José a Managua, al consejo de seguridad de la ONU y a la OEA.
Costa Rica y Nicaragua tienen un conflicto territorial en la costa del Atlántico, por la disputa de un humedal de 2.5 kilómetros de extensión que ambos países reclaman como propio.
Según este país, la pertenencia de ese humedal definirá parte del límite marítimo en ese océano. “Esa intencionalidad de apoderarse de territorio costarricense tiene que ver con petróleo y con intenciones de explotar turísticamente la zona (Atlántica), sin importar el tema ambiental”, aseguró hace semanas el vicecanciller Carlos Roverssi, a una emisora local. El litigio se encuentra en la Corte Internacional de Justicia.
En la nota diplomática enviada ayer, Costa Rica propuso, además, que hasta tanto un arreglo definitivo sea posible, y únicamente con “espíritu de comprensión y cooperación”, con el objeto de “concertar arreglos provisionales de carácter práctico” durante este período de transición de las negociaciones, “la frontera marítima temporal sea una línea de equidistancia que parta de los extremos terrestres que constituyen el límite internacional de ambos países, con arreglo al Tratado de Límites de 1858, hasta una distancia de 200 millas marinas”.
Con ello los ticos quieren evitar “desacuerdos” y proponen que “sea la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar de la Organización de las Naciones Unidas, quien haga la propuesta de línea de equidistancia temporal, o que por su medio, se pida a un órgano técnico especializado la propuesta de la misma, tanto en el Mar Caribe como en el Océano Pacífico, la cual no prejuzgará sobre los derechos definitivos que se reconozcan a cada parte con arreglo al derecho internacional”.
“Naturalmente, la línea de equidistancia no prejuzga la delimitación definitiva, y Costa Rica observa que mantiene intactos sus derechos a espacios marítimos más allá de la línea de equidistancia propuesta. No obstante, Costa Rica, hasta tanto no exista una demarcación definitiva, y siempre que Nicaragua esté de acuerdo en observar el mismo comportamiento, no realizará actos más allá de la línea acordada temporalmente”, dice el texto de la nota enviada a Nicaragua.
Costa Rica recordó que mediante comunicación fechada 6 de septiembre de 2002, ambos países habían solicitado el apoyo técnico de las Naciones Unidas para los trabajos de delimitación que se había acordado iniciar entonces, por lo que la presente propuesta está plenamente respaldada por la decisión de ambos estados de acudir a esa instancia.
El pasado viernes, Costa Rica alcanzó un acuerdo con el Ecuador que establece las bases para la investigación científica marina para la preparación de las presentaciones respectivas ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas (ONU), incluyendo la posibilidad de realizar una presentación de manera conjunta.