JUAN VEGA GONZALES
Robert Kiyosaki, padre de la educación financiera moderna, acaba de publicar en su website: www.richdad.com, un documento sobre cómo definir metas relevantes para alcanzar la libertad financiera. Hay tres aspectos críticos a considerar: el porqué, el quién y el cómo.
a) El porqué, se refiere a la razón de fondo por la cual se plantea lograr esa meta. Es el reflejo de tu voluntad más interior y es el más importante de los tres factores.
Para definir cuál sería tu porqué corresponde preguntarte: “Si no tuviese preocupaciones financieras, qué sería aquello que me gustaría realizar por el resto de mi vida”.
En caso de duda sobre si el porqué identificado es realmente válido, corresponde seguir preguntando el porqué de cada razón que te plantees a ti mismo, hasta encontrar lo que tu yo más interior realmente quiere.
b) El quién, implica pensar qué personas son necesarias para acompañarte y lograr la meta que quieres alcanzar.
Naturalmente que el primer quién es uno mismo. En el camino de construir la meta deseada, que te ayude a lograr tu libertad financiera, es importante identificar (y enfrentar) los miedos y hábitos que te detengan/inmovilicen o alejen del éxito.
c) El cómo, se refiere a las funciones o acciones que es necesario llevar adelante para hacer realidad el éxito. El cómo depende mucho de la disciplina de hacer las cosas en tiempo y forma.
Una definición de disciplina es precisamente “hacer lo que el cuerpo no quiere”. El cómo implica también pensar en la manera en que podemos hacer “más con menos” (hacer más eficiente y eficaz nuestro trabajo/acciones).
Finalmente, es importante plantear una definición efectiva y realista de la meta. Recordemos que viene del acrónimo de palabras “M.E.T.A.”:
* Medible: debe ser claramente medible en unidades concretas que se pueda verificar posteriormente.
* Específica: hacerla lo más delimitada y concreta posible.
* Tiempo: indicar el momento concreto (fecha) en el cual se espera alcanzar la meta.
* Agresiva y alcanzable: Toda meta debe plantear un objetivo que nos desafíe a “dar la milla extra”, pero de otro lado también debe ser alcanzable y realista.
Una meta sin seguimiento y persistencia es solo un sueño. Cuando el espíritu se levante y la voluntad sea clara, el destino inclinará la cabeza, y pondrá a su alcance los sueños y metas que quiera alcanzar.
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