Ramón Villarreal Bello
Los jubilados de Rivas están a punto de ser despojados de lo poco que les queda de una propiedad que les fue donada por la Alcaldía de Rivas en 1993, para que construyeran su centro recreativo y la casa del jubilado.
Parte de ese terreno ya había sido arrebatado en años anteriores. Al amanecer de ayer un grupo se tomó lo que les quedó del terreno y dividieron la propiedad en varios lotes.
Agentes de la Policía se presentaron al lugar a advertirles que debían desalojar pacíficamente, puesto que hay un acuerdo político para respetar la propiedad a los ancianos.
Héctor Rafael Mairena, presidente de la Asociación de Jubilados de Rivas (AJUR), se dio cuenta de la toma a las 11:00 a.m. de ayer y por la tarde acudió a la Policía y a la Alcaldía de Rivas para solicitar apoyo y ver si esta vez les respetan la propiedad.
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