José Garth Medina
La población vive de la caza y la pesca, en su mayoría su principal actividad económica gira en torno a la agricultura de subsistencia, aunque la comunidad posee importantes recursos forestales ha negociado la madera a precios irrisorios que dejan una jugosa ganancia a los madereros, mientras los comunitarios siguen sumergidos en la pobreza.
En la comunidad existen 12 docentes pagados por el Mined; ocho para primaria y cuatro para secundaria.
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Las escuelas de primaria y secundaria de la comunidad indígena de Wasakin, en el municipio de Rosita, están en abandono. La mayor parte de los niños recibe sus clases en el piso ante la falta de pupitres y el instituto de secundaria se mantiene en el suelo desde el paso del huracán Félix.
Ante la falta de infraestructura para la educación secundaria, los estudiantes reciben clases en la escuela Ronas Dolores, donde también hay problemas.
“No hay pupitres, no hay portón, el cerco todo se cayó, los alambres están en el suelo, entran los animales y cuando vienen los niños aquí se ensucian, hay mucho problema aquí, yo le dije a la delegada pero ella no le responde a Wasakin porque allí no le ayudan al director y los padres de familia no apoyan”, dijo Corilia Peng, maestra del colegio Ronas Dolores, de Wasakin.
Agregó que “en esa escuela primaria hay 410 estudiantes desde preescolar hasta sexto grado, los niños vienen y cuando miran estas condiciones se van, los profesores vienen a dar clases pero solo hay dos que están trabajando, el lunes llegaron todos los maestros pero se fueron al ver las condiciones en que se encuentra el centro escolar”.
Victoria García, delegada del Mined en Rosita, declaró que la comunidad, los padres y los docentes no están contribuyendo con la educación ya que hacen el esfuerzo de enviarles pupitres y los desaparecieron, luego se enviaron unos pupitres de plástico y no están.
“Actualmente se está convocando a una reunión en la comunidad porque ahora los niños y las niñas no quieren estudiar y la población no contribuye, la educación de nuestros hijos es compartida y no solo corresponde al Mined sino a todos los padres, maestros y la comunidad”, dijo García.
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