Justo cuando la aureola de invencibilidad del Barcelona ha empalidecido y el Real Madrid conserva su ímpetu a pesar de sus contradicciones, el duelo de hoy en el Camp Nou (2:00 p.m.) parece disponer de los ingredientes necesarios para tornarse una batalla de ribetes épicos, con ambas tropas exigiéndose al máximo para prevalecer por el honor y, a la vez, por el pase a la final de la Copa del Rey.
Aún sin llegar a perder la magia que lo ha vuelto referente del futbol mundial, el Barcelona ha sido neutralizado en su ataque, perforado en su defensiva y hasta derrotado inobjetablemente, como lo hizo el Milan, mientras se levantan interrogantes sobre la continuidad de su exitoso ciclo, para el cual daba la impresión que no había antídoto.
Ante la tropa italiana no funcionó tener el balón y moverlo continuamente. No hubo profundidad en el ataque. Sus delanteros fueron desconectados del mediocampo, justo donde se concibe el futbol armonioso y eficiente que ha caracterizado a este plantel. Y ante el Sevilla, se vio obligado a remontar, pero aun ganando, no dejó buen sabor de boca.
El Madrid en tanto, pese a estar descarrilado de la lucha por la liga, está apostando a la Champions y a la Copa de Rey, en un esfuerzo por salvar la temporada. Y lo hace justo cuando resurge Kaká y con Cristiano Ronaldo encendido, a pesar que no anotó en el último desafío.
El favoritismo del Barsa ha disminuido y eso podría dar paso a un duelo parejo, que ojalá redunde en beneficio del espectáculo.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B