ROMA/AFP
Los italianos elegían el domingo y hoy lunes diputados y senadores en unos comicios cruciales para el futuro del país y de la Unión Europa, observados con inquietud ante el riesgo de una inestabilidad política que podría poner en peligro a la tercera economía de la zona euro.
El domingo en la noche, tras el cierre de las oficinas de votación, la tasa de participación superaba el 50 por ciento de los 47 millones de italianos llamados a las urnas, un porcentaje un poco inferior que en las generales de 2008, según las estimaciones del Ministerio del Interior.
La votación es para renovar el Congreso (630 diputados) y el Senado (315 senadores), cuyas mayorías determinarán el color político del próximo primer ministro.
Cuatro coaliciones se enfrentan: la centrista, liderada por el jefe de gobierno saliente Mario Monti, la de su predecesor de derechas, Silvio Berlusconi, la del líder de la izquierda, Pier Luigi Bersani al frente del Partido Democrático (PD) y la del cómico convertido en político, Beppe Grillo, al frente del Movimiento Cinco Estrellas (MCE) que cataliza el voto de protesta.
Los sondeos más recientes dan como ganador a Bersani con casi el 34 por ciento de las intenciones de voto, seguido por la coalición de derecha de Silvio Berlusconi, con cerca del 30 por ciento.
Berlusconi fue el protagonista involuntario de la jornada del domingo cuando un grupo de feministas con el torso desnudo intentaron abalanzarse sobre él cuando iba a entrar en su colegio electoral, en Milán. Las tres mujeres llevaban pintado en el pecho el lema “Basta Berlusconi” y fueron detenidas rápidamente.
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