Rezaye Alvarez M.
En una noche estrellada y a cielo abierto se inauguró el primer observatorio astronómico escolar que hay en Latinoamérica.
El laboratorio de química fue llamado Irene-Joliet Curie, por ser la descubridora de la radioactividad, mientras que el laboratorio de física fue bautizado Sir Isaac Newton en honor al científico británico.
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Este observatorio, dijo el científico Jaime Incer Barquero, es una manifestación de su deseo de “heredar la curiosidad y pasión de antaño, así como el interés por las ciencias” a las nuevas generaciones.
Incer Barquero también señaló que es “un avance en cuanto al conocimiento de la educación científica” porque este observatorio de carácter educativo, está destinado a cultivar el interés en profesores y estudiantes sobre el conocimiento del cielo.
Además de sembrar la idea en conjunto con sus compañeros de la Asociación Nicaragüense de Astrónomos Aficionados (Anasa), Incer Barquero, donó un telescopio Orion, que estará en el domo del observatorio.
Asimismo el embajador de Chile, Hernán Mena Taboada, entregó a la directora del centro, Martha Zamora, dos libros vinculados a la astronomía.
Mientras que los embajadores de Francia y Estados Unidos, Antoine Joly y Phyllis Powers, respectivamente, manifestaron que es un orgullo para sus países que tanto los laboratorios y el observatorio del Pierre y Marie Curie, lleven el nombre de hombres y mujeres de sus países que destacaron por su parte a la ciencia.
El vicepresidente, Omar Halleslevens, aseguró por su parte que “esto marca un nuevo periodo en la historia de la enseñanza media”, y en el caso específico del Pierre y Marie Curie “está contribuyendo como elemento a la formación de los estudiantes”.
En el acto participaron científicos nacionales e internacionales.
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