Félix Rivera
El líder espiritual de los católicos de Wiwilí, quien a la vez es doctor en Derecho Canónico, dijo que espera que en este caso “el Minsa prohíba terminantemente que quienes no tengan título puedan ejercer la medicina y odontología, conforme a la Ley General de Salud, artículo 54, y no solo en este municipio sino en todo el país ya que en estos casos, es la salud de la población la que está en riesgo”.
LA PRENSA quiso conocer la versión del director del Silais de Jinotega, pero no fue localizado en su despacho durante todo el día. Un vigilante dijo que “el jefe no está anda fuera”.
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El presbítero Francisco Blandón Meza, párroco del municipio de Wiwilí, Jinotega, reclamó públicamente al Ministerio de Salud (Minsa), por dos casos lamentables ocurridos en días pasados que, según sus palabras, tienen que ver con malas prácticas de la medicina.
El primer caso se trata de una joven de 16 años, quien pereció producto de una fuerte infección después de que un mecánico dental probablemente no autorizado le extrajera una de sus muelas; y el segundo caso es el de un niño recién nacido, producto de un parto gemelar de una campesina de la micro-región de Plan de Grama, quien fue mal enterrado en el patio del hospitalito de Wiwilí.
EMPÍRICOS
En el primer caso, el religioso ocurrió hace aproximadamente una semana cuando la joven Judith Meza Ochoa, de 16 años, decidió —por el fuerte dolor de muelas— cruzarse el Río Coco en un bote para trasladarse a Wiwilí de Nueva Segovia, donde un hombre, cuyo nombre están investigando los familiares de la víctima y que presuntamente en la guerra fratricida de los años ochenta recibió un curso rápido para extracciones dentales, de acuerdo a lo que a ella misma se le escuchó antes de que falleciera.
El hombre le sacó la muela, pero con tan mala suerte que después se le infestó muriendo a los pocos días.
“Cuando fui a reclamar a Wiwilí, Nueva Segovia al delegado del Minsa, y a ponerle en conocimiento el caso, no estaba y uno de los médicos de turno, quien no suministró su nombre, se limitó a decir que ya tenía conocimiento del caso y que la joven había fallecido por shock séptico-shock infeccioso”, indicó el padre Blandón Meza.
CADÁVER ARRASTRADO POR CAN
Otro caso lamentable ocurrido hace dos semanas en Jinoteguita, Wiwilí, cuando una campesina de la micro-región de Plan de Grama, 40 kilómetros al norte de Wiwilí, dio a luz a gemelos, pero uno de los bebés murió, el que supuestamente fue mal enterrado en los patios del hospitalito de Wiwilí por un familiar al que le fue entregado.
“Quedando el recién nacido con un brasito de fuera, llegó un perro callejero, lo desenterró y lo arrastró por las calles del pueblo”, describió el sacerdote.
Preguntado el padre Blandón si hay autorización del Minsa para que entierren cadáveres en los patios del hospitalito, respondió que “es que lo venían haciendo, tirando las placentas y otros desechos al patio, pero cuando les hice ver que además de antihigiénico era inadecuado hacer eso, ahora en estos días han hecho una poza séptica, donde han comenzado a echar lo que antes tiraban al patio”.
SEÑALAMIENTO CONSTRUCTIVOS
Advirtió que estos señalamientos constructivos, los hace por el bien de los campesinos de Wiwilí, para que tengamos todos una mejor atención y para que no se siga poniendo en riesgo a la población y al medioambiente, ahora que tanto se habla de estos temas”.
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