Marta Leonor González
Yang Tse, seudónimo de Yang Xianqing, dice encontrarse con una poesía íntima y profunda, en los versos de Rubén Darío, autor al que leyó por primera vez en chino mandarín y luego en inglés cuando estudiaba literatura comparada en la Universidad de Princeton en Estados Unidos.
“De Darío lo que más me gustó fue la belleza en la construcción de sus versos”, dice. Horas antes, en la Plaza de los Leones en Granada leía sus poemas: “La noche, sólida como un castillo, sólida como la muerte misma”, la gente aplaudía en un idioma nada entendible, poesía que para él ha sido marcada por el Príncipe del Modernismo.
Nació y creció en Chiayi, en el sur de Taiwán y considera que otro poder en su quehacer literario es Pablo Neruda, Federico García Lorca, Walt Whitman, William Faulkner, “poetas que han cantado en sus versos la independencia de América”, refiere.
“Con Darío se transforma en el idioma, y la poesía se vuelve moderna”, enfatiza.
Ha sido periodista, jefe de redacción del suplemento literario de China Times y dice encontrar en él nuevas y maravillosas cosas de la vida por descubrir, la figura de Gabriel García Márquez es un icono a seguir, quien toma los hechos cotidianos y los convierte en literatura.
Se graduó del Departamento de Lenguas y Literaturas Extranjeras de la Universidad Nacional de Taiwán, tras un breve período de docencia en la Universidad de Brown, retornó a Taiwán para ejercer el periodismo.
Yang es miembro de la Sociedad de Poesía de la Universidad Nacional de Taiwán y publicó su primer libro de poesía en su último año de estudios. Con tres poemarios Yang ha tenido una significativa influencia sobre los poetas más jóvenes de su país según la crítica.
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