Alepo enterró ayer a 31 personas, entre ellas 14 niños, muertos cuando un misil tierra-tierra alcanzó, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), el barrio Rabal Adro; también el Ejército Libre de Siria lanzó dos obuses que cayeron cerca de un palacio presidencial, frente a dos hospitales, en Damasco, por primera vez en 23 meses de conflicto.
Además, un avión de Rusia evacuó a un centenar de rusos que deseaban abandonar el país ante el aumento de los combates.
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