PARIS/AFP
Los gigantes mundiales del sector agroalimentario, como el suizo Nestlé o el brasileño JBS, retiraron del mercado varios productos precocinados a causa del escándalo provocado por el uso fraudulento de carne de caballo en lugar de carne vacuna, que afecta a cada vez más países europeos.
JBS, líder mundial del procesamiento de carne bovina. anunció ayer la suspensión de la comercialización de carne europea y aclaró que no tiene ningún tipo de implicación en ese fraude.
La sociedad belga JBS Toledo, filial europea de JBS, “no comercializará más productos europeos hasta que se restablezca la confianza en la seguridad del sistema de aprovisionamiento”, precisó la firma en un comunicado colgado en su sitio de Internet.
Nestlé, número uno de la alimentación mundial, había anunciado poco antes el retiro de los puntos de venta en España e Italia, que hasta ahora se habían mantenido al margen del escándalo, de dos de sus marcas de platos precocinados con carne bovina: Buitoni Beef Ravioli y Beef Tortellini.
Eso se debió a la detección de rastros de ADN de caballo en dos productos de vacuno suministrados por H.J Schypke, una proveedora alemana de JBS Toledo NV, según precisó Nestlé.
Pero JBS precisa en su comunicado que Schypke “no pertenece a su grupo económico ni mantiene ninguna relación empresarial u operativa con la compañía”.
La empresa brasileña subraya que, en el caso mencionado, “todo el proceso operativo y logístico fue llevado a cabo por el productor alemán, que enviaba el producto directamente al cliente final”.
TAMBIÉN LASAGNES
Nestlé también retirará del mercado un plato de lasañas congeladas destinadas a las industrias de la restauración, Lasagnes à la Bolognaise Gourmandes, producido en Francia, indicó la compañía, especificando que la proporción de carne de caballo detectada en los productos es superior al uno por ciento.
Nestlé insistió en que “la seguridad alimentaria no está en entredicho, pero el mal etiquetado de productos hace que no cumplan los requisitos más estrictos que los consumidores esperan de nosotros”. E indicó que aplica nuevos test para detectar rastros de carne de caballo en sus centros de producción en Europa.
Una firma líder del sector de la distribución, la alemana Lidl, reveló por su lado haber retirado platos con carne equina en Suecia, Finlandia, Dinamarca y Bélgica.