CARACAS/AP/AFP
La aparición de un sonriente presidente Hugo Chávez en cuatro fotos en su lecho de enfermo, presentadas el viernes por el gobierno de Venezuela, llenó de regocijo a sus seguidores, pero parece que las imágenes no desvanecen las dudas sobre la veracidad de las informaciones respecto al estado de su salud o acallar el pedido de enviar una junta médica a Cuba para determinar su real condición.
“Aunque las fotografías traen calma a una parte de los venezolanos, principalmente a los simpatizantes de Chávez, no son un elemento contundente que señale un escenario de recuperación del presidente y de que es capaz de retomar sus funciones”, manifestó el sociólogo Ignacio Ávalos.
El ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, informó, antes de que se mostraran las fotos, que Chávez presenta “cierto grado de insuficiencia respiratoria”, y que respira a través de una “cánula traqueal” que le dificulta temporalmente el habla.
LAS LECTURAS DE LAS FOTOS
“Hay dos lecturas de las fotos, una que puede transmitir tranquilidad a seguidores (…) y otra lectura que es muy contradictoria para los que piensan un poquito y es que el ministro dijo que Chávez tiene una cánula en la tráquea, que no le permite hablar y en la imagen esta no aparece, lo que hace sentir claramente que hay algo artificial allí”, según Tulio Hernández, analista de imagen publicitaria, sociólogo y profesor de la Universidad Central de Venezuela.
“El riesgo de esta fotografía es muy grande porque el culto a la personalidad de Chávez ha sido construido alrededor de la figura del héroe, de la imagen de hombre fuerte, invencible. Ahora vemos a un hombre acostado, (…) enfermo, (…) con la mirada extraviada, un hombre que nos recuerda más a esas figuras de cera de los museos que a una persona real”, acotó.
“Me da la impresión que por un lado se difundió esta foto con la idea de decir que está vivo, pero por otro lado se está anunciando la transición. Yo creo que si leemos con cuidado el texto que leyó Villegas en un escenario con escasa luz, cortinas azules, con un fondo poquito funerario, es válido pensar que el propio gobierno está preparando al colectivo para una transición… pareciera decir: ‘Esta vivo, pero no va poder gobernar’”, insistió.
Avalos agregó que “por un lado, están las fotos de Chávez y la posibilidad de que regrese o no al mando y, por otro se ve al vicepresidente (Nicolás) Maduro en lo que es más o menos una campaña electoral: inaugura obras, habla en televisión y eso apunta a una campaña de posicionamiento de alguien que no era tan visible”.
El abogado Alfredo Romero, del Foro Penal Venezolano, afirmó que para “(…) Esa prueba de vida que sería la fotografía (…) no es una prueba legítima, para eso se requiere un proceso establecido en la Constitución, en su artículo 33, que establece la creación de una junta médica para certificar la salud del presidente”, expresó Romero cerca de la Embajada de Cuba en Caracas, donde jóvenes encadenados realizan una protesta.
Maduro rechazó, en un acto público, la protesta, que calificó como un “detestable ataque de la derecha” a la sede. Además, responsabilizó al líder de la oposición, Henrique Capriles y al alcalde del municipio Baruta, Gerardo Blyde de estas protestas.
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