Un equipo de seis buzos inspeccionaron tres horas ayer las aguas del Lago Shebarkul, en la ciudad Chelyabinsk, donde cayó un fragmento del meteoro —llamado meteorito una vez que toca el suelo— el viernes en la mañana, aunque no encontraron nada. Ayer en la tarde unos 37 adultos y tres menores de edad continuaban hospitalizados con cortes y algunos con heridas más serias. Unos 20,000 socorristas fueron enviados a la región y trabajaban bacheando las ventanas e inspeccionando unos 3,000 edificios que resultaron dañados.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A