TEGUCIGALPA/AFP
El gobierno de Honduras inició hoy un diálogo con diversos sectores sociales para reformar la ley de telecomunicaciones, lo que provocó reacciones entre los empresarios de los grandes medios de comunicación, que temen ser perjudicados.
El presidente Porfirio Lobo encabezó la reunión de casi cuatro horas, en la que participaron unas 30 personas entre ministros y representantes de organizaciones obreras, campesinas y étnicas, así como periodistas.
Lobo convocó al encuentro en medio de una polémica pública sobre los alcances de la libertad de prensa y su relación con los intereses personales y corporativos ligados a los grandes medios de comunicación.
El propio gobernante ha criticado a estos medios por publicar fotografías de personas muertas, obteniendo beneficios de la tragedia de las víctimas de la violencia, y ha dicho que eso se debe regular.
Los empresarios de la prensa, por su parte, critican al presidente por preocuparse de las imágenes más que de la propia violencia, que es resultado -afirman- del fracaso de las políticas de seguridad del gobierno.
El centro de la reunión fue un proyecto de reformas a la Ley de Telecomunicaciones que presentó el no gubernamental Comité por la Libre Expresión (C-Libre), una alianza de periodistas y representantes de organizaciones de la sociedad civil creada en el 2001.
C-Libre propone «la democratización del espectro radioeléctrico» porque sostiene que actualmente las frecuencias de radioemisoras, canales de televisión y de telefonía están concesionadas a «grupos agraciados por el amiguismo o el clientelismo político (que) se han apoderado del bien público».
Lobo comentó que, con esta propuesta, que fue sometida a debate para enriquecerla, «Honduras tiene un rayo de esperanza hacia el futuro para que las reformas se hagan sustentables y sin intenciones escondidas».
El mandatario convocó a una nueva reunión para el próximo viernes.
«Traigan entonces, en una semana, las extraordinarias ideas que se discutieron este día para que nos las formalicen en planteamientos escritos», solicitó el mandatario a los presentes.
La Asociación de Medios de Comunicación (AMC), que aglutina a propietarios de los cinco diarios y principales radioemisoras y canales de televisión, no participó en el encuentro y, por el contrario, publicó un comunicado en rechazo a las decisiones del presidente.
«Cualquier reforma debe estar enmarcada en los principios universales de la libertad de expresión» y «evitar la restricción por vías o medios directos, tales como controles oficiales», sentenció.