Indagan relación Irán-Venezuela

La Fiscalía de Nueva York investiga, desde hace dos años, la compra del gobierno de Hugo Chávez a Irán de hasta 12 aviones no tripulados (drones) y la construcción de una supuesta fábrica de estos drones en la base aérea de Maracay, la instalación de fábricas de pólvora y diversos productos químicos y la cooperación en el acceso a componentes de armamento.

TOMADO DE ABC.ES

La Fiscalía de Nueva York investiga, desde hace dos años, la compra del gobierno de Hugo Chávez a Irán de hasta 12 aviones no tripulados (drones) y la construcción de una supuesta fábrica de estos drones en la base aérea de Maracay, la instalación de fábricas de pólvora y diversos productos químicos y la cooperación en el acceso a componentes de armamento.

[doap_box title=»Tapadera de otro proyecto militar» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La construcción de los hangares en Maracay pudo haberse hecho como tapadera para otro proyecto militar más sensible, dado que en realidad lo que iba a ser una fábrica de drones nunca ha tenido ese fin y durante un tiempo se ha usado como almacén de electrodomésticos para los programas sociales de Chávez.

En Morón, donde Cavim tiene otra sede y está Petroquímica de Venezuela (Pequiven), los iraníes han puesto en marcha una fábrica de pólvora y otra de explosivos. También se encargan de un proyecto de reactivación de una planta de nitroglicerina, y otro de mejora de una de nitrocelulosa.

En todas las iniciativas el socio de referencia es Parchin Chemical Industries, sancionada por el Consejo de Seguridad por exportar productos químicos con posible uso para misiles balísticos.

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La investigación que realiza EE.UU., para asegurarse que Irán no usará a Venezuela como puente para represalia si atacara plantas nucleares, muestra posibles aspectos secretos en este proyecto entre la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim) y la Aviation Industries Organization (AIO) del Ejército iraní.

En 2011, la Fuerza Aérea Venezolana mostró el modelo ANT-1X, e indicó que también se contaba con otro modelo no especificado. Se trata del Sant Arpía, nombre local para el “Mohajer” iraní, que Teherán ha vendido a Hezbolá. Su uso es de vigilancia, aunque también puede guiar armamento hacia objetivos mediante láser.

La construcción de las instalaciones (dos hangares y un edificio de control) fue encargada por AIO a Comarven, propiedad del empresario Omar Flores, que habitualmente trabaja con Cavim. Por la obra, terminada en 2010, Flores cobró 2.4 millones de dólares.

El coste de las instalaciones y el presumible no muy alto precio de los drones contrasta con los 28 millones de dólares que Cavim pagó a AIO, en una transferencia a través de Commerzbank (Fráncfort), en dólares, luego convertidos en euros que burlaba la vigilancia bancaria.

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COMENTARIOS

  1. cami
    Hace 14 años

    En los ochentas los gringos decian que la base que está al pie de condega era una base rusa de misiles, conla foto aerea, imagen de satelite y todo!.y bla,bla,bla, bla

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