Edgard Rodríguez C.
Ted Williams fue un magnífico bateador. Quizá el mejor que ha existido. Pero no se puede decir lo mismo de su ciclo como mánager. Dicen que solía sentarse y animar a sus jugadores diciéndoles “vamos, vamos, bateen. Este juego se gana con carreras”. Y es cierto.
Pero sus equipos no ganaron mucho por falta de picheo. Entre 1969 y 1972 acumuló 273-364, y en su última campaña, ya con los Senadores instados en Texas y convertidos en Rangers, tuvo 54-100 para abandonar el puesto y no volvió a dirigir en las Mayores.
Salvando distancias, Omar Cisneros parece un discípulo de Williams. Arma sus equipos en torno a la ofensiva y luego se las arregla para evitar los ataques enemigos. Y en algunos casos no ha salido mal. Ha ganado títulos y ahora espera impactar con los Dantos.
“Hay gente que ha hablado que este equipo no caminará largo y que tenemos muchas carencias. Acepto que nuestro picheo es dudoso, pero con defensa y bateo vamos a clasificar”, asegura el timonel.
Como es natural en Omar, los Dantos tienen su base en la ofensiva. Ofilio Castro, Ronald Garth, Juan Oviedo, Danilo Sotelo y Ernesto Garay, forman el corazón del ataque, mientras que en picheo hay muchas interrogantes.
“Nuestros abridores serán Wilbert Betancourt, Wilfredo Sambola, Edwin Cáceres e Ismael López. En el bullpen, Reynaldo Jarquín, Bryan Guillén y Edwin Conde, entre otros. Aseguro que con esta gente, vamos a ganar”, afirma.
Cisneros piensa alinear con el prospecto Jesús López en el short, Garay en el izquierdo; Ofilio en tercera, Oviedo como designado, Sotelo en el derecho, Henry Burton en la inicial, Cristian Saravia en el center y Juston Orozco, cácher.
“El peor error sería subestimarnos. Vamos a la Costa este fin de semana y verán que desde allá vamos a decir presente”, concluyó.
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