Donde está el arte está Juanita Bermúdez. No dibuja ni un garabato; pero es de las mejores cuando se trata de valorar una obra. Su relación amorosa con el arte lleva más de 20 años y no solo la ha vuelto más sensible, también la ha llevado a conocer gente y mundo.
::: ¿Ha estado en los cinco continentes?
En África no. Es mi asignatura pendiente (ríe).
::: ¿Sabe dibujar?
No… Pero vivo leyendo de arte. He estudiado mucho.
::: ¿Pero no dibuja ni un gato?
Ni una raya (ríe).
::: ¿A qué le tiene miedo?
Al Alzheimer. No se ha encontrado la cura.
::: ¿Juanita o Juana?
Mi mamá me puso Juanita. Me suena raro que me llamen Juana.
::: ¿Le gusta su nombre?
Al fin y al cabo me acostumbré. Preferiría uno que no necesite llevar diminutivo, pero bueno, ¡es un accidente! (ríe).
::: ¿Cómo se lleva con la tecnología?
¡Satisfecha, deslumbrada, agradecida! Lo único que lamento es que llegó muy tarde a mi vida.
::: ¿Le han gustado las novelas mexicanas?
¡Jamás! Me encantaban las brasileñas. Yo viví en Brasil muchos años.
::: ¿Cuántos idiomas habla?
Español, inglés, portugués e italiano.
::: ¿En qué país, que no sea Nicaragua, le hubiera gustado nacer?
En Brasil, en Río de Janeiro.
::: ¿Cómo son los brasileños?
¡Encantadores, encantadores! Hombres y mujeres tienen unos cuerpos fantásticos.
::: Son un “taco de ojo”.
¡Ah, por supuesto! ¡Hay hombres bellos! Y hay mujeres bellas también. El color de la piel… Viven bailando, sambando, cantando, es otro mundo.
::: ¿Tuvo algún novio brasileño?
No, porque ya llegué casada. ¡Pena, pecado! (carcajada). Una mala jugada de la vida.
::: ¿Cómo le fue en el amor?
Regular… Después de que me divorcié del padre de mis hijos no me volví a casar. Me enamoré mucho de mi autonomía y mi libertad.
::: ¿Cómo hace para que no se le noten los casi 70 años?
He hecho mucha gimnasia, yoga y meditación.
::: ¿Piensa en la vejez?
Sí… Mi máximo deseo es llegar lúcida hasta el último día de mi vida.
Ver en la versión impresa las paginas: 32