Desastres naturales

El irreverente poeta se protegía de la lluvia bajo el techo de la escuela, después de haber escrito sus versos con aerosoles de color rojo...

Fernando José Monge

El irreverente poeta se protegía de la lluvia bajo el techo de la

escuela, después de haber escrito sus versos con aerosoles de color

rojo, en las paredes de la Catedral, en ese momento cayó un

relámpago sobre la cruz del templo, dañándola, el escritor

observaba el suceso, cuando un segundo rayo impactó en el mismo

sitio, así que decidió caminar, habiendo avanzado un poco, un

nuevo trueno arremetió a unos pocos pasos de él, entonces

aterrorizado tomó un taxi, alejándose del área. En el cielo Jesús

sostenía otra centella en la mano y María le replicaba: ¡qué mala

puntería tienes hijo, se te volvió a escapar!

Cultura literatura poemas archivo

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