El ballet y sus colores

La reducción —en edad y tamaño— dibuja a las estrellas del porvenir. La excepcionalidad se da cuando las pupilas adultas siguen al espectáculo infantil de ballet presentado por el Thomas Middlie Communitary School de Miami en ocasión de definir la primera presentación pública de los niños de 6 años.

JOAQUÍN ABSALÓN PASTORA

La reducción —en edad y tamaño— dibuja a las estrellas del porvenir. La excepcionalidad se da cuando las pupilas adultas siguen al espectáculo infantil de ballet presentado por el Thomas Middlie Communitary School de Miami en ocasión de definir la primera presentación pública de los niños de 6 años.

La Academia enseñó un programa que puso al clásico y al flamenco. Al ancestral en el Cascanueces enfocado en el primer acto para que se acoplara a un excepcional protagonismo: al de la niñez  en una adaptación que puso en el movimiento, mascarillas coloridas, silbidos de pájaros, muñecas, espadas, trompetas, distracción visual en concordia con la etapa ingenua apropiada para que la actuación no se sintiera fuera del ámbito de la fantasía, teniendo al baile como un juguete gracioso pero no por eso distante del menester rítmico.

Ese Cascanueces de George Bacharine fue hecho por el coreógrafo con las criaturas en el corazón  desde que la obra en 1892 de Mario Petipa y Lev Uvanov, abriera las puertas del libreto para que por ellas transitaran las corrientes pueriles, bastaba un poco de quimera contemporánea.

Lo atrayente es que la imaginación siguió la original partitura de Chaikovsky, pero en la ambientación de Broadway con el árbol copado por la nieve, la dulzura exquisita de la simplicidad que partió del Miami City Ballet para seguir en el Adrianne Arsht y repercutir en el Thomas donde hubo un escaño para que los abuelos nos solazáramos con las cualidades como la demostrativa, personalmente vivida en mi nieta Mariana Pastora Rodríguez especializada en la danza clásica. Por la reiteración cíclica con que ha sido presentado, este ballet es ya un consagrado en el primer acto del Cascanueces , dispensadas las infracciones veniales contra la prolijidad académica.

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