Ramón H. Potosme
La Central Sandinista de Trabajadores José Benito Escobar (CST) y la Confederación General de Trabajadores (CGT) presentaron ayer junto a más de cinco mil firmas, una iniciativa de reformas a la Ley de Seguridad Social.
Luis Barbosa, de la CST, considera que el seis por ciento es lo permitido por la ciencia actuarial, que estudia el sistema de seguros. Con esa eficiencia —según Barbosa— el Estado se ahorraría 500 millones de córdobas anuales.
Parte de la propuesta plantea regular a las empresas médicas previsionales donde el INSS invierte 90 millones de dólares anuales.
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La primera secretaria de la Asamblea Nacional, Alba Palacios, recibió la iniciativa y dijo que será enviada a la comisión de salud a menos que la Junta Directiva disponga lo contrario.
Esta iniciativa establece que para garantizar la solvencia del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) se debe ampliar el universo de cotizantes en un 35 por ciento. Ello lo lograrían de una forma gradual y esperan que crezca en un siete por ciento anual, hasta llegar a la meta en los primeros cinco años.
Adicionalmente en el segundo quinquenio después de la reforma, deberá crecer la cantidad de cotizantes en un cinco por ciento luego un dos o tres por ciento en el tercer quinquenio. Bajo esta perspectiva, según Luis Barbosa, secretario general de la CST, habría estabilidad en el INSS hasta el 2047.
Además plantean que se mantenga la edad de jubilación en 60 años y en 750 las semanas de cotización para jubilarse.
Barbosa consideró que la discusión debe ser de forma tripartita entre los sectores que según él aportan a la seguridad social: el Gobierno, los trabajadores y los empresarios.
REPRESENTAN 800 MIL TRABAJADORES
Según Barbosa, entre todos los sindicatos que presentaron la iniciativa representan a más de 800 mil trabajadores. Dijo que en el campo existen 600 mil trabajadores y que ellos los representan.
Al respecto el secretario general de la CGT-independiente, Nilo Salazar, considera que la discusión debe ser más amplia y que además de los tres sectores que menciona Barbosa debe consultarse a cuantos quieran opinar, sobre todo los jóvenes, puesto que serán los principales afectados. En esa consulta deberán estar los estudiantes de las universidades porque de acuerdo a Salazar son quienes en el futuro aportarán al INSS.
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