Mabel Calero
La preocupación por la roya regresa a Carazo, pues luego de la cosecha cafetalera pasada se puede observar la defoliación de los cafetos a tal punto que algunos comienzan a secarse.
Aldo Rappaccioli, presidente del Consejo Nacional del Café (Conacafe) en Carazo, sostiene que este año la producción se redujo de sesenta mil a 42 mil fanegas y para el próximo año se prevé que baje totalmente.
“Yo les hago un llamado a todos los caficultores de Carazo que le pongan atención a sus cafetales para ver cuánto ha avanzado la espora de la roya, a finales del año andábamos en un 15 por ciento, pero ahora andamos de 25 a 30 por ciento de afectación”, expresó Rappaccioli.
En Carazo se registran más de doscientas fincas cafetaleras y aunque algunos caficultores han optado por sembrar catrinic, una especie de café arábigo resistente a la roya, la renovación de los cafetales no ha sido total.
“Recuerdo que en el 77, cuando apareció la roya, se ejecutó un plan y cada persona que entraba al departamento era fumigada, eso era entrada y salida”, recuerda.
Rappaccioli afirma que este ataque de roya que sufrió el departamento de Carazo, hace 35 años, impactó tanto por la falta de apoyo del Gobierno.
El primer brote de roya en el país se dio en Carazo en 1976.
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