Javier Poveda
Además de moldear y darle forma a nuestra visión de lo que es la vida, la música nos agrega personalidad, nos hace admirables y mejores personas, dice el instructor de música, el estadounidense Leo Walz.
Para él, entre más temprano un joven empiece a aprender música es mejor, porque le abre perspectiva sobre el mundo. “Las personas que admiramos, por las que sentimos respeto, probablemente en algún momento de sus vidas estudiaron música”, dijo.
CAMPAMENTO
En conjunto con la Camerata Bach y con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos, Walz estuvo impartiendo talleres durante el campamento de música en Matagalpa, el cual reunió a 30 jóvenes, miembro de la Orquesta Sinfónica Juvenil Rubén Darío. Los participantes eran provenientes de Managua, Jinotega, Masaya y Masatepe.
El objetivo del campamento musical era fortalecer las destrezas musicales de los jóvenes, pero además que potenciaran sus dotes de liderazgo, dijo el instructor de música.
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