Ramón H. Potosme
La Asamblea Nacional aprobó la Ley Especial de Atención al Combatiente por la Paz, que mandata una pensión a quienes participaron en conflictos armados desde 1956 e implica beneficios económicos, entrega de bancos de tierras y atención en salud.
Se calcula que hay aproximadamente 20 mil retirados del Ejército de Nicaragua, pero podría ser más, ya que algunos calculan hasta 300 mil retirados entre miembros del Ejercito, la Resistencia y del Ministerio del Interior.
La Ley fue aprobada con el rechazo de un sector de la Bancada Democrática Nicaragüense, que considera se violó el proceso de formación de la ley.