La policía arrestó ayer a los dueños de la discoteca Kiss y dos integrantes de una banda musical sospechosos de provocar el incendio el domingo en la madrugada, que dejó 232 muertos, en la ciudad de Santa Marta (estado Río Grande do Sul).
Mientras decenas de víctimas fueron enterradas ayer en cuatro cementerios de la ciudad. La presidenta Dilma Rousseff pidió ayer a los alcaldes asegurarse de que “jamás se repetirá” esta “terrible tragedia”.
Se estima que 75 heridos siguen en cuidados intensivos, “en peligro de muerte”. Por su parte, las autoridades deportivas internacionales afirmaron que la seguridad será una prioridad en el Mundial-2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.
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