Humberto Galo Romero
Poco a poco el turismo en Nicaragua se coloca como una de las actividades económicas más destacadas. En 2012 logró unos 125 mil visitantes y este año aspira a llegar a 150 mil, una cifra nunca lograda.
Harold Ramos, presidente de la Red Nicaragüense de Turismo Rural Comunitario (Renitural), explica que las iniciativas de turismo rural con mayor afluencia son el Campamento Ecológico Campuzano, Chinandega; la Finca Magdalena, en Ometepe, y en el norte la Eco-posada Tisey y La Garnacha.
40% de las iniciativas turísticas rurales se concentran en el norte del país, 30 por ciento en occidente, 20 por ciento en el Pacífico y 10 por ciento en el Caribe.
[/doap_box][doap_box title=»Poco gasto» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]
Ramos detalla que en 2012 se logró un crecimiento de 4.5 por ciento en las visitas a iniciativas de turismo rural, respecto al 2011, pero este año esperan que el incremento sea mayor, pues el Instituto Nicaragüense de Turismo empezará a impulsar una estrategia de promoción del turismo rural, sobre todo dirigida hacia la Ruta del Café y Ruta de los Volcanes.
HAY RETOS
El presidente de Renitural explica que a pesar de ser una actividad aún incipiente, el turismo rural crece a paso firme, pero tiene varios retos que superar.
Mencionó que es necesaria mayor difusión de la oferta turística que estas iniciativas ofrecen, también mejorar la infraestructura existente y como tercer elemento la necesidad de aprender algunos elementos técnicos tales como “conocimientos contables e instruir a los guías turísticos en idiomas”.
“Si bien es cierto, en Nicaragua hay un creciente desarrollo de la actividad turística, el turismo rural comunitario ha nacido producto de necesidades económicas y no con una visión empresarial, es necesario dar ese salto cualitativo, ya que la mayoría de estos emprendimientos no están totalmente claros que ellos están desarrollando actividades empresariales”, agrega.
PUBLICITANDO LA OFERTA
Según Ramos, Renitural agrupa a más de cien pequeñas iniciativas que están desarrollando algún tipo de proyecto turístico rural, “pequeñas cooperativas, uniones de cooperativas y grupos indígenas componen en su mayoría a nuestros integrantes, lo que se traduce en unas 12,000 personas, distribuidas entre el norte, occidente y centro del país”.
Por su parte Zenayda Laguna, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), coincidió con Ramos en señalar que la industria es incipiente, pero con un gran potencial de crecimiento, es por ello que desde hace algunos años han venido apoyando el desarrollo de acciones para dar a conocer este tipo de iniciativas.
“Nosotros tenemos una red de posadas rurales en el país (30 aproximadamente), efectivamente, el turista está interesado en llevarse la experiencia vivencial de las comunidades rurales del país, eso hay que potenciarlo”, afirma Delgado.
En este sentido, la directiva explica que se están utilizando la elaboración de portales electrónicos para dar un impulso a este tipo de turismo, así podrán ser incluidos por los operadores turísticos del país y del extranjero.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C