La pobreza en la que viven es el principal argumento de la familia de uno de los capturados en Operación Sur y acusado de narcotráfico. LA PRENSA /RAMÓN VILLARREAL

Rechazan acusaciones

La madre y esposa de José Luis Espinoza, de 36 años, capturado la madrugada del 9 de enero por tropas especializadas de la Policía Nacional en la denominada Operación Sur, siguen alegando que Espinoza es inocente, un hombre dedicado a su trabajo y que vive muy pobremente.

Ramón Villarreal Bello

La madre y esposa de José Luis Espinoza, de 36 años, capturado la madrugada del 9 de enero por tropas especializadas de la Policía Nacional en la denominada Operación Sur, siguen alegando que Espinoza es inocente, un hombre dedicado a su trabajo y que vive muy pobremente.

[doap_box title=»Es montaje, dicen» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La esposa del detenido dijo: “Es un montaje que le están haciendo a mi esposo, él es inocente, si fuera narco viviéramos bien y no en esta miseria en que vivimos”.

Espinoza es uno de los cinco beneficiados de libertad condicional por la juez sexto de Distrito Penal de Audiencias de Managua, Gertrudis Arias, en la audiencia inicial. El juicio oral y público está programado para el próximo 28 de febrero.

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Sentada en el porche piso de tierra de una humilde casa con paredes forradas de láminas de plywood y de zinc, Anika Vallejos Hernández, de 28 años, junto a sus tres hijos de 12, 7 y 2 años, dicen que esperan que la Policía investigue bien.

Relató que antes de las 4:00 de la madrugada del 9 de enero fueron sorprendidos por las tropas especiales de la Policía, los que sin darle ninguna explicación amenazaban con tumbar a balazos una puerta vieja de madera, mientras que otros quebraron una lámina de plywood de la pared de la casa y buscaron la llave de una camioneta “una cacharpa vieja y se fueron ni siquiera rebatieron tanto porque vieron que no teníamos nada”, relató.

Las dos pangas ocupadas en la Operación Sur pertenecen a Espinoza, y son los medios de transporte que según la acusación del Ministerio Público eran usados para el transporte de droga vía acuática.

Ana María Espinoza Zapata dijo que su hijo tenía cuatro años de haber adquirido su primera panga y brindando servicios turísticos logró comprar su segunda panga.

“Yo no me explico cómo están inventando que tiene varios años de usarlas para transportar droga, entonces dónde está el dinero de eso, si mi hijo es muy pobre y trabajador, imagínense que el terreno en el que tiene su casita se lo donó la Alcaldía de San Juan del Sur en el 2004”, argumentó.

Espinoza es uno de los cinco beneficiados de libertad condicional por la juez sexto de Distrito Penal de Audiencias de Managua, Gertrudis Arias, en la audiencia inicial. El juicio oral y público está programado para el próximo 28 de febrero.

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