Jerónimo Duarte Pérez
Erasmo Lago Miranda se declaró culpable de haberle quitado la vida a su cónyuge, Ana Griselda López Aguilar, de 13 años, ayer que fue presentado por la Policía, luego de haber andado prófugo.
El hecho lamentable ocurrió el pasado 7 de diciembre en la comarca El avance, a unos 25 kilómetros al norte de Nueva Guinea.
Erasmo aprovechó la confianza de sus tíos, Francisco López Miranda y Bernarda Aguilar, padres de la adolescente, para seducirla. La niña tuvo un hijo del homicida, al que dejo de cuatro meses al momento de ser asesinada y lanzada al río.
La menor tenía los tres dedos de la mano derecha amputados y otras lesiones con arma blanca en la espalda.
Ayer que fue presentado a los medios, el sujeto dijo que la había matado porque la menor lo amenazó con una tijera. “Además, no sé por qué la maté”, dijo después.
“A pesar que somos pobres y tenemos más de ocho menores de 12 años, vamos a criar a este niño que fue producto de una violación de su mismo primo que después que la violó, la mató salvajemente. Ahora pedimos a las autoridades le aplique la ley”, dijo don Francisco junto a su esposa Bernarda.
El comisionado Ramón de Jesús Castillo, jefe de la policía de Nueva Guinea dijo que ya los tres femicidios ocurridos en Nueva Guinea durante el 2012 han sido esclarecidos.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A