Música en el barrio

Al tiempo que la tarde empieza a caer el sonido de puertas cerrarse se escucha en este lugar. Llaves y trancas tratan de asegurar las viviendas ubicadas en el barrio Las Torres de Managua. Un populoso barrio que ha crecido en la zona costera de la capital. Aquí, de acuerdo con cifras de la delegación policial del sector se registran cada semana una decena de robos. Caminar o simplemente estar en las aceras de las casas puede ser un blanco perfecto para algunos delincuentes o bien es la posibilidad de correr el riesgo de ser bañados con alguna lluvia de piedras que a veces se desatan entre pandillas de la zona.

Por Róger Almanza G.

Al tiempo que la tarde empieza a caer el sonido de puertas cerrarse se escucha en este lugar. Llaves y trancas tratan de asegurar las viviendas ubicadas en el barrio Las Torres de Managua. Un populoso barrio que ha crecido en la zona costera de la capital. Aquí, de acuerdo con cifras de la delegación policial del sector se registran cada semana una decena de robos. Caminar o simplemente estar en las aceras de las casas puede ser un blanco perfecto para algunos delincuentes o bien es la posibilidad de correr el riesgo de ser bañados con alguna lluvia de piedras que a veces se desatan entre pandillas de la zona.

“Aquí los sueños se te pueden escapar”, comenta Jonathan González. Tiene 18 años y ha crecido en Las Torres, a la par de pandillas que han reclutado a algunos de sus amigos, vecinos y compañeros de la escuela. Junto a él, Zamir Zavala de 19 años, también oriundo del barrio, son un par de chavalos que apuestan por su comunidad.

Su trabajo tiene ritmo. Su trabajo tiene público. Su trabajo tiene apoyo. Están junto a otros 20 chavalos que apuestan por salvar la paz en Las Torres.

Jonathan y Zamir son los cantantes del barrio y su voz la llevan a las escuelas, parques y predios donde puedan ser escuchados. Su tema, el que los volvió popular en Las Torres lo han titulado No queremos violencia y hasta en las pulperías del sector saben de quién se trata.

Aquí, en las calles polvorientas y empobrecida

s de Las Torres son conocidos como “los chavalos del proyecto”. Son apoyados por un organismo no gubernamental y trabajan en proyectos para “rescatar” los sueños de los jóvenes de Las Torres.

“Aquí, más allá de la pobreza, la violencia es la que está robando los sueños de vivir en un lugar en paz”, valora Jonathan.

Se hacen llamar Jupac, cuyas siglas dicen Jóvenes Unidos Pensando y Actuando. Es el nombre que le pusieron al grupo que se reúne todos los días en una casa del barrio. El lugar, a diferencia del resto de casas del sector, mantiene siempre el portón abierto. Desde afuera se nota la chavalada, reunida pensando en tareas y proyectos para acercarse a los otros jóvenes que en el barrio están en pandillas. “Es lo que más queremos, rescatarlos” dice Zamir.

A veces se les ve platicando en alguna esquina con uno que otro chavalo descamisado, como perdido y como si fuera uniforme, lleno de tatuajes mal hechos.

Jonathan y Zamir dicen no temerles, los conocen y muchas veces se trata de sus vecinos más cercanos. “Es parte del trabajo del grupo, aprovechamos esas oportunidades para hablar con ellos, quizá en una de esas se animan a venir a las capacitaciones”, comenta Jonathan.

Música que puede salvar

La canción ha sido tomada ahora como el himno del grupo y es aplaudida por los vecinos. Poco a poco, comenta Martha Prieto, directora del proyecto de Desarrollo Comunitario en el barrio Las Torres, “los chavalos están siendo reconocidos en toda la comunidad y esto les permite acercarse a los demás chavalos que están en grupos juveniles de alto riesgo”. Sí, esos chavalos que el mundo llama pandilleros.

Jonathan está en tercer año de secundaria y desde hace seis años apoya los proyectos del organismo, ahí en su barrio. Su papá es maestro de obra y su mamá se queda en casa. Su amigo y también vecino Zamir estudia en cuarto año de economía gerencial, hijo de un licenciado en economía y una ama de casa. Ambos son amantes de la música. Su ritmo el reggaetón.

Mezclan y escriben. “Escribe más Zamir, pero yo le apoyo con los versos, las rimas” aclara Jonathan con la insistencia de no quedarse con algún crédito de más.

Juntos escribieron “No queremos más violencia”, en el cual resumen el sueño de todos los chavalos del barrio Las Torres, “vivir en paz” dice Jonathan.

La escribieron en el 2011 y ese mismo año, el organismo el cual apoya los proyectos del barrio en coordinación con otras instancias les apoyó para la grabación.

“Antes del proyecto siempre quise hacer música”, comenta Zamir. Y lo hizo. Su primera canción cuando empezaba la adolescencia la tituló “Mía”, un tema de amor de adolescente.

Cuenta que siempre se juntaba con los chavalos del barrio para componer canciones pero de esos tiempos solo a él le quedó la espinita de la música hasta que se juntó con Jonathan y dieron ritmo y rima a esta canción, que hoy es escuchada en muchas de las actividades del barrio.

Uno de esos lugares son los colegios de la zona. En las aulas de clases, Jonathan y Zamir cantan y a través de su canción dejan el mensaje de no a la violencia.

“Creo que todos hemos pasado por distintos tipos de violencia en nuestra vida, algunas que nos marcan para salir del camino… el hecho de que nuestros padres nos fajeen cuando creen tener la razón es un tipo de violencia que queremos desaparezca, al menos comenzamos por aquí, por el barrio”, dice Jonathan.

Multiplicadores

Jonathan y Zamir, junto con el resto de chavalos que forman Jupac han multiplicado charlas a más de mil jóvenes de la comunidad, de su barrio Las Torres, la mayoría de ellos jóvenes en distintos grupos delincuenciales.

Además, llevan el mensaje, con mayor énfasis, a las aulas de sexto grado de primaria, un grupo que de acuerdo a Prieto, son buscados por las pandillas.

“Es más fácil rescatar a un chavalo que a penas empieza en estos grupos… Jonathan y Zamir los localizan y reproducen en charlas y otras actividades el mensaje de la no violencia, y a muchos han rescatado”, comenta Prieto.

Incluso, uno de los chavalos de Jupac fue rescatado de las pandillas.

Aquí en Las Torres las peleas son por territorio. Chavalos de una calle no pueden pasar por otra gobernada por algún grupo de pandillas. Zamir y Jonathan tienen la exclusividad para hacerlo y muchas veces les toca escoltar a otros chavalos para que pasen sin peligro de muerte en alguna de las calles del barrio.

“Las pandillas suelen ser peligrosas pero Jonathan y Zamir se han ganado el respeto de estos grupos. Pueden andar por todas las calles y no tienen problemas y así han aprovechado cada espacio para hablar con estos jóvenes… creemos que poco a poco se empezarán a ver los cambios en esta comunidad”, dice Prieto.

Por lo pronto, Jonathan y Zamir continúan con su misión. Organizan actividades deportivas con aquellos chavalos que se sienten dueños de las calles y aquellos escolares que se declaran enemigos de estudiantes de otros colegios.

En estas actividades los chavalos tienen la oportunidad de limar asperezas y en el mejor de los casos reconciliarse con otros.

“No queremos pensar siempre que este barrio es peligroso, hay otras cosas que se pueden destacar como la unidad de la comunidad, son aspectos positivos que rescatan al barrio y se deja de tener la imagen negativa… eso queremos, que se deje de ver como peligroso”, dice Jonathan.

Los planes continúan y por ahora Jupac empieza la organización de los cine foros, espacios abiertos para todos los del barrio, saldrá por las noches y ahí estará el himno de los muchachos de Las Torres gritando a todos que no quieren más violencia.

Quizá las puertas sigan cerrándose cada vez que la tarde caiga pero Jonathan y Zamir confían en que un día en el barrio Las Torres se pueda pasear sin miedo por las noches.

Con la música se puede llegar a todos los jóvenes, es un tema que tenemos en común y está funcionando”. Zamir Zavala, miembro de Jupac del barrio Las Torres

Credito: Por las tardes cuando no están en el colegio el grupo Jupac se reúne en la casa del proyecto para organizar actividades como torneos deportivos o los esperados cine foro en las calles de Las Torres.  LA PRENSA/O.NAVARRETE

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí