“¿A quién más se le puede pedir?”, pregunta don Róger Castaño Villavicencio después que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) emitió una sentencia a su favor para que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) le entregue una pensión justa.
Sin embargo, Roberto López, presidente ejecutivo del INSS, ha desacatado dos veces dicha sentencia judicial, así como las órdenes para su ejecución enviadas por Paul Oquist Kelley, secretario privado para políticas nacionales de la presidencia de la República.
La sentencia número 1313 emitida por la CSJ desde el 9 de noviembre del 2011 está basada en una resolución del Ministerio del Trabajo, que establece que solo en comisiones Castaño ganaba 16,000 córdobas y que su salario básico era de 8,000 córdobas, según carta elaborada por el contador general de la empresa donde trabajó por última vez.
Según la sentencia su último salario es la sumatoria de las cantidades anteriores que totalizan 24,000 córdobas; contrario a lo establecido por el INSS que era de 2,200 córdobas.
La lucha de Castaño comenzó en el 2008. Con 1,098 semanas cotizadas Castaño logra jubilarse por padecer una enfermedad crónica. En ese momento el INSS le otorgó una pensión igual al último salario que le reflejaba (2,200), una cifra irrisoria según él, porque trabajó durante muchos años en altos cargos administrativos en diferentes empresas del país devengando salarios entre treinta mil y cincuenta mil córdobas.
5,000 millones de dólares consideran algunos expertos que serían las deudas de diferentes instituciones del Estado con el INSS.
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“Todo fue por un fraude que cometió la última empresa donde trabajé, que no entregaron mis cotizaciones al Seguro Social y en la planilla reflejaban que yo devengaba un bajo salario, pero yo los denuncié al INSS y al Ministerio del Trabajo. Ellos realizaron una auditoría a esta empresa, en la cual comprobaron la situación”, dijo Castaño.
Además manifestó que las autoridades del Seguro Social impusieron una multa a la patronal, pero no remediaron el error contra su persona. Posteriormente el caso fue revisado por el consejo directivo del INSS y la pensión apenas alcanzó los 6,000 córdobas.
Después de casi toda una vida de trabajo, Castaño Villavicencio pensó que al jubilarse se dedicaría únicamente a cuidar de sus nietos y disfrutar de su pensión de vejez.
Actualmente a sus 60 años lucha contra el cáncer de próstata y el incumplimiento a sus derechos constitucionales.
“Necesito que esto se resuelva lo antes posible. Necesito estar en Estados Unidos antes del 14 de febrero para seguir mi tratamiento contra el cáncer. Los médicos dicen que si no regreso en esa fecha no se hacen responsable de mi salud, pero no tengo dinero para irme”, dijo.
Además pide a la primera dama Rosario Murillo que haga cumplir dicha sentencia judicial a Roberto López, quien hace oídos sordos al asunto. Para cualquier comunicación llamar al número telefónico 88612301.
Hasta el 2011 el Instituto de Seguridad (INSS) otorgó 59,127 pensiones de vejez. Sin embargo expertos en seguridad social aseguran que debido a la deuda estatal esta institución muy pronto estará en quiebra.

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