CARACAS/AFP/EL NACIONAL
“¡Aleluya, aleluya!”, canta el nieto de Miriam Villae cuando su abuela agrega en las compras dos paquetes de harina de maíz. La dificultad para encontrar este y otros productos básicos lleva a los venezolanos a salir a la “caza” de alimentos, un fenómeno que alcanzó su mayor nivel en cuatro años en la regulada e importadora economía del país.
“La harina de trigo tiene tiempo que no viene, hoy encontré harina de maíz y aceite, pero azúcar tampoco hay. Yo vengo todos los días a ‘cazar’ si llega pollo, porque acá lo venden (a precio) regulado en 15 bolívares (3.48 dólares al cambio oficial)”, cuenta Villae, de 62 años, en un supermercado del este de Caracas. “¿Hay mantequilla?, ¿hay mantequilla?”, pregunta otra señora junto a Villae, mientras empujan sus carritos y esquivan largas colas formadas luego que se corriera la voz de la llegada de aceite, arroz y la harina de maíz, con la que preparan sus típicas arepas y empanadas.
Algunos productos básicos cuyos precios están en muchos casos regulados desde 2003 escasean de forma cíclica, pero según el último informe del Banco Central (BCV) el indicador de escasez de bienes alcanzó en diciembre de 2012 un 16.3 por ciento, la mayor cifra desde 2008.
El analista económico José Guerra explica que el índice de escasez se calcula mensualmente con la inflación. “Si es 16 por ciento quiere decir que de cada cien bienes faltan 16”. El diario El Nacional indicó a inicios de este mes, según reportes del BCV, que este indicador se situó en 15.2 por ciento en diciembre de 2011, y en 11 por ciento en diciembre de 2008.
En algunos supermercados y panaderías restringen incluso la cantidad de productos básicos que puede comprar cada persona y algunos restaurantes caraqueños ofrecen cartas reducidas a sus clientes.
“Siempre enero es un mes complicado, porque las distribuidoras se van de vacaciones en diciembre, pero ya para mediados de mes normalmente los inventarios han sido repuestos y esta vez no”, explica Edgar Parra, encargado de otro supermercado de la capital, donde unos pocos clientes se pasean por pasillos semivacíos.
BUSCAN LIBERAR PRECIOS
Según el ejecutivo, el sector privado busca un aumento de los precios regulados y una devaluación del tipo de cambio oficial, que rige desde hace una década. “Han propuesto que se liberen los precios de los productos, que se acabe el control de cambio, que se privaticen las empresas públicas”, criticó recientemente el vicepresidente Nicolás Maduro, en alusión a las propuestas de la patronal Fedecámaras, defendiendo los controles y las expropiaciones adelantadas en el sector alimentario por el ejecutivo.
“Obvio que la economía venezolana está llena de acaparadores y especuladores. Son hijos de los controles y la hostilidad”, escribió ayer en su cuenta de Twitter el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León. “El problema real es que no hay suficientes productos para cubrir la demanda”, agregó.
Para Roberto León, presidente de Anauco, asociación de defensa al consumidor, el problema tiene múltiples causas como la alta dependencia de las importaciones, en un país donde se compra al exterior la mayoría de alimentos que se consumen.
“La producción nacional se ha ido a pique y predomina la importación de alimentos, además la economía está a la espera de una devaluación de la moneda, que se hace necesaria para que los empresarios repongan inventarios, y también hay muchas trabas y procesos burocráticos”.
“Las políticas públicas deben variar para que la producción nacional tenga incentivos y haya una mayor oferta, porque eso a la vez combatiría al especulador y al acaparador, que no tendrían espacio en la economía venezolana”, añadió.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A ,1 A