NUEVA DELHI/AFP
El padre de la estudiante india fallecida tras sufrir una violación colectiva en un autobús de Nueva Delhi reclamó la horca para los cinco acusados, cuyo juicio comenzó el lunes por la tarde en la capital india.
«El juicio empezó. Se presentó el acta de acusación al juez y los debates comenzarán el 24 de enero», dijo el fiscal Dayan Krishnan delante del tribunal. Los cinco hombres, que tienen entre 19 y 35 años, están acusados de homicidio, violación, secuestro y robo, pasibles de la pena de muerte.
Sin embargo, uno de los abogados de la defensa afirmó que su cliente tenía menos de 18 años y que por lo tanto debía comparecer ante una jurisdicción para menores, al igual que un sexto acusado que por tener 17 años será juzgado por otro tribunal.
El juicio se celebra a puerta cerrada en un tribunal especial para esquivar la lentitud de sistema judicial indio y ante la presión de la opinión pública y de la familia de la víctima, que reclaman un veredicto rápido y ejemplar en este caso que escandalizó al país y conmovió a la comunidad internacional.
Antes del inicio del juicio, el padre de la joven víctima de 23 años había pedido una sentencia rápida y reclamado la horca para los autores de la agresión.
«El tribunal y los jueces tienen el deber de pronunciar rápidamente una sentencia y de asegurarse que todos los hombres sean ahorcados», dijo el padre de la víctima.
«Ningún hombre tiene derecho a vivir tras haber cometido un crimen tan abominable», añadió el padre de la víctima, cuyo nombre no se puede desvelar por la obligación que impone la ley india sobre las violaciones.
«Hemos terminado los rituales de duelo por nuestra hija, pero nuestro duelo estará realmente terminado sólo cuando el tribunal haya dado su veredicto. El alma de mi hija estará en paz sólo cuando la justicia haya castigado» a los violadores, agregó.
El inicio del juicio se retrasó hasta bien entrada la tarde del lunes debido a que el abogado de Mukesh Singh, uno de los acusados, pidió que el proceso fuera trasladado a una jurisdicción fuera de la capital pues temía que la emoción causada por el caso afectara la imparcialidad de la justicia.
El tribunal indicó que iba a estudiar la demanda de la defensa.
El abogado de otro acusado, Vinay Sharma, afirmó que su cliente era menor, contradiciendo a la policía que asegura que ese empleado de un gimnasio tiene 20 años.
La defensa de los acusados va a alegar la inocencia de su clientes, afirmando que sus confesiones fueron obtenidas bajo tortura.
La acusación por su parte sostiene que las muestras de ADN, las declaraciones de la víctima y de su novio de 28 años, que los reconoció, son pruebas irrefutables de la culpabilidad de los acusados. «Tenemos suficientes pruebas contra todos los acusados» para condenarlos, dijo por su parte el fiscal Rajiv Mohan, quien probablemente requerirá la pena capital.
La víctima, una estudiante de fisioterapia de 23 años que volvía del cine con su novio, fue violada varias veces en un autobús, agredida sexualmente con una barra de hierro y luego lanzada fuera del vehículo medio desnuda.
La mujer murió trece días más tarde en un hospital de Singapur, donde había sido trasladada para intentar salvarla tras tres operaciones en India y un paro cardíaco.
La muerte de la estudiante dio lugar a manifestaciones masivas de mujeres que exigían más seguridad y que la policía y la justicia tomen en cuenta la violencia contra las mujeres, en una sociedad ampliamente dominada por los hombres.
En 2012 el número de violaciones en Nueva Delhi aumentó un 23% con relación a 2011.