Caracas/ EFE/ AP
Nicolás Maduro, vicepresidente de Venezuela, mantiene firme su discurso. Él alienta al pueblo venezolano, insta a que continúen respaldando al presidente Hugo Chávez, reprueba la “guerra sucia” de la oposición contra el Gobierno y exige “dejar tranquilos” tanto al presidente como a su familia.
De la vida pública del presidente del Estado de Venezuela ya no se sabe nada a ciencia cierta. Al menos no como antes, ya que su estado de salud ha pasado a ser un caso sumamente privado y casi impenetrable.
El periodista Ewald Scharfenberg lo expresa claramente en un artículo publicado en el diario El País. Él asegura que “el líder más mediático y locuaz de la historia de Venezuela lleva más de un mes oculto en Cuba tras el hermetismo de su círculo más cercano”.
Scharfenberg dice que Chávez ha pasado a la clandestinidad, pues él no necesitaba intermediarios para dar detalles de su vida, así fuesen muy íntimos, “ni siquiera en las anteriores ocasiones en las que el exmilitar acudió a Cuba a operarse o a recibir tratamiento”, se afirma en El País.
ENTRA EN UNA NUEVA FASE
No obstante, pese a todos los rumores que circulan tras la prolongada ausencia del líder socialista, Maduro afirma que Chávez está saliendo del postoperatorio y “va a entrar en una nueva fase de tratamientos que está en proceso de evaluación”.
“Más temprano que tarde vamos a tener al presidente aquí con nosotros”, expresó Maduro durante la entrevista que ofreció al exvicepresidente venezolano y periodista José Vicente Rangel en el canal privado Televén.
Maduro ha sido claro. Él espera que el presidente Chávez regrese pronto a tomar posesión de su cargo, pero nada está claro aún, sobre todo porque muchos políticos de la oposición sostienen que Chávez no está en condiciones de seguir gobernando Venezuela, pero los aliados del presidente rechazan tales señalamientos.
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