
Para 2021 el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) no será solvente y la discusión sobre su reforma debe empezar ahora, según el especialista en esta materia Manuel Israel Ruiz Arias, y no dentro de siete años como lo consideró el diputado sandinista Gustavo Porras.
Ruiz Arias plantea que el sistema de Seguridad Social debe ser sujeto de una reforma integral y creativa que permita el aumento de la base de cotizantes del 20 por ciento al 70 por ciento de la población laboral del país.
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Ello implica, según Ruiz Arias, un nuevo modelo que permita la inscripción a la seguridad social de los taxistas, trabajadores del campo, cambistas, entre otros. Es decir, un sistema más adecuado a la realidad económica del país.
El especialista recuerda que la seguridad social nació en Nicaragua en 1957 y desde entonces solo el 20 por ciento de la masa laboral está afiliada al INSS. Esa cifra es suficiente parámetro para determinar que la lógica actual es arcaica y debe cambiar.
“Considero que debe haber una reforma integral que responda a las experiencias del pasado, las del presente y expectativas de futuro. Y no es que hasta el 2020 cuando la casa se quemó, sino una reforma pensando en el futuro para que no pase lo que le pasa a España, Grecia a Europa”, dijo Ruiz Arias.
Porras dijo el pasado jueves que el INSS estará en quiebra hasta el 2021 por lo que la discusión no debe ser ahora sino hasta el 2020. Para el legislador la propuesta de reforma proviene del Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que propuso que los trabajadores, los empleadores y el Gobierno logren consenso en no hacer cambios drásticos.
La propuesta del Gobierno hace un estudio de viabilidad del INSS hasta el 2070 e indica que para mantener el modelo actual se deben aumentar las semanas de cotización de 750 a 1,500. Igual ocurriría con la edad de jubilación que pasaría de 60 a 65 años. Adicionalmente se aumentaría el monto de las cotizaciones del 11 al 13 por ciento del salario.
Esta propuesta ha sido rechazada por todos los sectores, incluso los sindicatos oficialistas. Pese a ello, el Gobierno no ha iniciado las discusiones sobre el tema.
A la fecha funcionarios ligados al Gobierno han señalado que las consultas serán similares a como se hizo con la Concertación Tributaria. En esa Ley el Gobierno negoció a puertas cerradas y de forma bilateral con cada sector. Luego envió la iniciativa de Ley a la Asamblea Nacional donde se aprobó con muy pocas modificaciones.
NO A LA POSTERGACIÓN
Los diputados de la oposición señalan que el tema debe ser discutido con todos los sectores y de forma transparente. El diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Hugo Barquero, considera que no se puede postergar hasta el 2020, sino que debe ser ahora y con los detalles de esa institución en la mesa de debate. Esto implicaría —según Barquero— información sobre las cuentas del INSS, así como la forma en cómo el Estado deberá honrar la deuda a esa institución.
Barquero asegura que en un mes presentarán su propuesta de reforma. Para Ruiz Arias, la ley sobre el Seguro Social debe ser la más importante para los ciudadanos, después de la Constitución.
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