En la más reciente CES se vieron infinidad de aparatos y aplicaciones que hacen soñar en que pronto podemos tener ese futuro de automatización total en el hogar, pero en estos momentos todos ellos son un desorden que representa un obstáculo a dicha meta.
[/doap_box]
Virtual Life
Hay cámaras de seguridad que se pueden monitorear desde el Sahara; sensores de movimiento que prenden las luces o envían mensajes de texto; un producto llamado Plant Link vigila el nivel de humedad de las plantas y envía mensaje cuando necesitan agua; puedes controlar persianas, ver si hay una ventana abierta, abrir la puerta para un visitante desde Hong Kong hasta un sensor en la taza de té de tu abuelita que te indica si olvidó tomarse su bebida.
¿Cómo se comunican todos ellos? Todo es mediante tecnología wireless y las aplicaciones para smartphones. Lo que representa un problema muy grande el cual resolver. La mayoría de los dispositivos no son compatibles con los demás, cada uno tiene su propia aplicación de su propia plataforma.
Las compañías han creado su propio ecosistema, en que entonces tendríamos que tener todo de una sola marca, dejando fuera aquellos dispositivos que trabajan individualmente. Eso significa que no puedes programar la iluminación de la cocina cuando estás en ella mientras el estéreo toca la marcha imperial de Star Wars. Imagina navegar entre 50 aplicaciones para encontrar la que abre la puerta de tu casa, ni en los tiempos de los carceleros de Alcatraz.
Para complicarlo aún más no todos se comunican con el mismo lenguaje, además de Wi-Fi existe ZigBee y Z-wave, y todos los dispositivos cobran una suma al mes por usar sus aplicaciones.
Se necesita entonces desarrollar una plataforma abierta, que soporte todos los sistemas wireless, que no cobren al mes y se puedan integrar terceros de forma fácil. La tecnología se tiene que concentrar para ser más consistente y haya menos número de aplicaciones remotas en tu smartphone ¿Lo están pensando Apple y Android?
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B




