Lucía Vargas
Una supuesta deuda de 52 millones de córdobas es la que refleja la comuna de Granada, según la diputada orteguista Auxiliadora Martínez, a los medios locales. Sin embargo el alcalde saliente Eulogio Mejía Marenco dijo ayer que no puede hablar de cifras porque el balance contable está en proceso.
Explicó que en su período logró un módulo de 10 millones de córdobas y una infraestructura de 18 kilómetros de adoquinado, contra 10 que dejó la administración de la orteguista Rosalía Castrillo.
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Mejía informó que tomó una Alcaldía hace cuatro años con una huelga de trabajadores por falta de pago y tuvo que hacer un préstamo de cinco millones de córdobas para poner en orden la comuna y comenzar a trabajar.
En junio del 2010 Mejía se unió al orteguismo y aseguró que se trataba de una alianza estratégica para ayudar a la comuna, pero más bien hereda una deuda millonaria y de nada le sirvió plegarse al partido de gobierno.
Mejía ganó las elecciones en 2008, cuando ocurrió el masivo fraude electoral del FSLN y compitió entonces por la Alianza PLC, de la que entonces formaba parte el Movimiento Vamos con Eduardo, que Mejía integraba.
¿LA DEJA CON MÁS DEUDA DE COMO LA RECIBIÓ?
Mejía agregó que recibió las cuentas en cero y una deuda aproximada de 35 millones de córdobas, incluyendo cuatro millones de deuda a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), por el servicio de agua, por lo que en su administración esa empresa le cortó el servicio.
Según las cifras mencionadas, la comuna tiene 17 millones más de deudas que hace cuatro años, pero Mejía respondió al respecto que batalló con una nómina que consume el 95 por ciento de los ingresos de la Alcaldía y la deuda de arrastre con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
“Solo al INSS le pagué 13 millones de córdobas en mi administración y a la Dirección General de Ingresos (DGI) siete millones, ningún gobierno hace eso”, dijo Mejía. Explicó que uno de los problemas para captar mayores ingresos y balancear las entradas de la comuna fue que el Tribunal de Apelaciones de Granada desaprobó una ordenanza tributaria aprobada por el Concejo Municipal.
“Esa ordenanza nos permitía subir los costos de las partidas de nacimiento, las tarifas de pago de los taxistas y otros, y eso le costó al municipio un ingreso de ocho millones de córdobas en los cuatro años que podrían ser usados para los salarios”, dijo el alcalde saliente.
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