Ramón H. Potosme
El diputado liberal Santiago Aburto insistió en que los miembros de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), deberían renunciar si es necesario para hacer cambios sustanciales en su trabajo opositor.
Consideró que no quieren discutirse asuntos obvios como el mal manejo en la Asamblea Nacional y criticó que muchos legisladores se han acomodado al parlamento y no se trabaja con firmeza.
Aburto dijo que el está dispuesto a renunciar y que de no prosperar la propuesta próximamente decidirá si se declara diputado independiente o se retira del parlamento.
Por su parte el diputado Enrique Sáenz considera que la oposición se debe hacer en base a una estrategia y que actos esporádicos no llevan a ningún lado. Pero aseguró que si se plantea habría que considerarlo.
Afirmó que desde el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) la presencia de ellos en el parlamento se debe a un instrumento útil de denuncia y de articulación con los sectores de la sociedad. Señaló que el caso más reciente fue el de la reforma tributaria en la cual lograron hacer algunos cambios y sensibilizar alrededor de este tema.
“Si es en el marco de una estrategia global habría que considerarlo, pero si es un acto hepático, es decir, de irritación, enojo frente a una dictadura, el enojo hay que canalizarlo en lucha, y nosotros no descartamos ninguna forma de lucha salvo la violenta”, aclaró Sáenz.
Al respecto el jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro consideró que si todos los diputados opositores renunciaran sería un desatino para los electores que decidieron que ellos estuvieran en el parlamento. A la vez valoró como mal accionar político porque el poder legislativo seguiría funcionando de la misma manera.
Por otro lado, Aburto criticó al presidente del Partido Liberal Independiente (PLI), Indalecio Rodríguez, a quien acusó de vender el tendido electoral y la plancha de candidatos al Frente Sandinista en el municipio de Terrabona. Aseguró que existe una carta del jefe de la BDN, Luis Callejas, quien fungió como representante legal del PLI, en la cual pedía al Consejo Supremo Electoral (CSE), no reconociera a la plancha que había enviado el diputado Rodríguez.
Rodríguez consideró los señalamientos como una “infamia” y señaló que no respondería a un diputado que “carecía de valor moral y hormonal” para criticarlo.
Rodríguez aseguró que Aburto no fue el coordinador de campaña departamental en Matagalpa como este aseguró y que ni siquiera es afiliado al PLI.
La propuesta nació del alcalde electo y despojado de Ciudad Darío, Edgard Matamoros quien junto al resto de concejales de ese municipio se negó a asumir el cargo por considerar que él participó y ganó los comicios como alcalde y no como concejal. Además alega hubo fraude electoral ampliamente documentado. Matamoros llamó a la bancada opositora a imitar su ejemplo y que saliera de la Asamblea cuestionando el trabajo hecho hasta ahora en ese poder del Estado. A él le siguieron los concejales electos por el PLI en el municipio de San Francisco Libre.
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